domingo, 31 de enero de 2016

Las dos formas de la psicosis


Psicosis de Bloch Vs. Psicosis de Hitchcock


Por: Alexiel Vidam

Hace un par de meses, en un remate de libros, tuve la suerte de encontrar la obra en la que se inspiró una de mis pelas favoritas: Psicosis (1960), de Alfred Hitchcock. En el acto, procedí a llevármela, y hace unos días me sumergí en la lectura. Libro terminado y pela vuelta a ver, toca hacer las comparaciones del caso. **ATENCIÓN A SPOILERS**


Confusiones de nombre: “Psychosis” en lugar de “Psycho”

Para comenzar, quiero señalar que tanto en la obra original de Robert Bloch como en la adaptación de Hitchcock, hay un problema bastante grande que puede confundir al lector/espectador, probablemente producto de falta de investigación, o del mal uso que se suele dar en el habla cotidiana a ciertos términos psicológicos. El título original, tanto de la obra, como de la película, es Psycho, que en inglés significa “psicopatía”. Este trastorno suele ser confundido con la psicosis en el lenguaje común, pero la verdad es que uno no tiene nada que ver con el otro. Como ya lo hemos señalado en algún post anterior, la psicopatía es un trastorno antisocial que consiste en la falta de empatía con el otro; vale decir, falta total de identificación con el dolor ajeno y, por lo tanto, ausencia de culpa (a pesar de que SÍ existe conciencia sobre el daño provocado). Por otra parte, la psicosis se refiere a algún tipo de confusión o desconexión del individuo con respecto de la realidad. Algunos ejemplos serían el esquizofrénico, el paranoico, el hipocondríaco o quien sufre de trastorno de personalidad múltiple. Quienes ya conocemos la historia, por lo tanto, podemos comprender que el título en español es correcto, mientras que el título en inglés debió ser “Psychosis” en lugar de “Psycho”.



Un Norman completamente distinto



Una de las primeras cosas que pude percibir al iniciar la lectura (yo vi la pela primero), fue que me encontraba ante un Norman físicamente distinto. Mientras el Norman de la película –interpretado por Anthony Perkins- es un muchacho alto, delgado y con rostro infantil, el Norman del libro es un tipo cuarentón, gordo, con poco pelo y corto de vista. Tuve la impresión de que el autor buscaba ridiculizarlo contrastando estas características tan marcadas como “adultas”, con una actitud retraída, tímida, sometida, temerosa. Por el contrario, Hichcock nos muestra a un Norman capaz de conmovernos, de convencernos con su cara de “yo no fui” y su apariencia frágil. Mientras que en un primer caso se juega con el contraste, en el segundo se juega con la armonía. Personalmente, me quedo con el encantador Norman cinematográfico. Me parece que conecta más fácil con el espectador, y que su aspecto ayuda a mantener la intriga hasta el final, a mantener oculta su verdadera identidad. De hecho, el rostro de Anthony Perkins me quedó tan conectado a la imagen de Norman después de ver Psicosis de Hitchcock, que aun con las descripciones del libro, había momentos en que no podía dejar de imaginar al protagonista con la cara del actor.


Cambio brutal en la perspectiva y en la narrativa: ¿uno o dos psicóticos?

Ya que mencionamos la palabra “protagonista”. Quienes ya vieron la pela, habrán notado que, atípicamente, tiene dos protagonistas. Todo comienza con Marion y el robo de los 40 mil dólares. La seguimos en toda su tensión (la cual experimentamos en carne propia), y, recién después de su desaparición, Norman pasa a ser el protagonista.

Marion Crane

En el libro no sucede así. En el libro, Norman es el único protagonista desde un inicio; es con él que arranca la historia, y Mary Crane (Marion Crane en el filme) tiene apenas una breve aparición, que da solamente la excusa para investigar a Norman. Este detalle afecta significativamente a la narrativa, que en el caso de la película es bastante lineal, mientras que en el libro utiliza flashbacks. Norman recuerda la relación de su madre con el “tío Joe”, mientras que Mary Crane recuerda las circunstancias en las cuales tomó el dinero. Al mismo tiempo, cada tipo de narración tiene una justificación distinta de acuerdo con los intereses del autor. Bloch busca desarrolla más a fondo la personalidad de Norman, destacar su inestabilidad y el tipo de relación patológica que existe entre él y su madre.

Norman Bates, interpretado por Anthony Perkins

Por otra parte, Hitchcock pone más énfasis en el tema de la psicosis desde un inicio, sólo que no la centra únicamente en Norman. Si prestamos atención a las emociones que transmite la película, y conocemos previamente el concepto de la patología, reconocemos la psicosis también presente en el personaje de Marion. Ella experimenta una paranoia constante que se presenta como voces en su cabeza: voces que le “informan” sobre lo que estará pasando en su oficina mientras ella escapa, o sobre cuál sería la reacción de su novio al verla. Aquí tenemos, pues, otro tipo de psicosis. La película, entonces, tiene como protagonistas a dos psicóticos, mientras que el libro sólo tiene a uno.



Las negligencias de Hitchcock

Si bien hay que reconocer que Hitchcock es un genio manteniendo la tensión en todo momento, y se le añade el haber recreado a un Norman mucho más convincente, hay cuestiones en el desarrollo de la historia que se le escapan; que están mucho mejor dibujadas y resultan más verosímiles en la novela.

Las intenciones de Mary con respecto al dinero están más explicadas en el libro. Se entiende que ella en ningún momento lo tomó para sí misma, se desarrollan más las frustraciones de su vida, y se enfatiza también más en el arrepentimiento que experimenta. En la película, estos detalles están un poco pasados por agua tibia, y si bien la cuestión se sugiere, no queda del todo claro cuál fue el motivo real que llevó a Marion a cometer el delito, ni marcado el deseo de enmendarlo.

Marion y Sam

Sin embargo, me parece que el punto más importante que se le pasó a Hichcock, y que le resta credibilidad a la narración, es la forma en la que Sam y Lila (novio y hermana de Mary/Marion respectivamente) se desenvuelven en la habitación del asesinato. En el libro, ellos descubren la habitación donde la hermana/novia estuvo hospedada, reconociendo la letra de la misma en el registro del hotel. Es entonces cuando Lila exige a Norman que le de esa habitación pues “el número 6 es nuestro número de la suerte”, alegando también que representaba la fecha en la que ella y Sam se habían casado (información falsa, obviamente). Habiendo acorralado a Norman, a éste no le queda otra que darles la habitación, confiado de haber eliminado toda evidencia. Es en ese momento que Lila y Sam descubren el pendiente ensangrentado de Mary (detalle que a Norman se le había escapado); entonces, Lila engaña a Sam diciendo que buscará al Sheriff para ir a inspeccionar la casa de Bates (cosa que no hace, prefiriendo ir a indagar de una vez ella misma).

Lila y Sam

En la película, las cosas se dan de modo diferente. Marion estaba hospedada en la habitación número 1. Sam y Lila toman una habitación cualquiera y, cuando notan la ausencia de Norman, deciden hurgar en las otras habitaciones, comenzando por la número 1. ¡Oh sorpresa!, la puerta del cuarto estaba abierta. Para esto, a Norman se le había olvidado recolocar la cortina de la ducha (que se había caído durante el crimen). Lila descubre también un papel roto con anotaciones de su hermana. En ese momento, ella decide ir a interrogar a la señora Bates y se lo comunica a Sam, cosa que él asume con naturalidad (sin advertir a Lila sobre posibles riesgos). Hasta ahí, ninguno de ellos parece imaginar que Marion podría estar muerta, lo cual es bastante extraño por el modo en que se han desarrollado los hechos hasta ese instante (incluyendo la desaparición del detective Arbogast)… A mi parecer, demasiado descuido por parte del director.


El detective Arbogast


Apreciaciones finales


Disfruté bastante, tanto con la lectura del libro, como viendo la película. La lectura de la novela resultó bastante ágil y envolvente, mientras que el filme te mantiene en tensión constante. Considero que ambas historias tienen sus puntos fuertes y débiles. A mi parecer, el equilibrio perfecto se da respetando la narrativa del libro –ahondando mucho más en Norman-, pero colocándole mentalmente en el cuerpo y el rostro de Anthony Perkins. 

martes, 26 de enero de 2016

Saw: Que empiecen los juegos (macabros)



Por: Sergio Cueto

En 2004, los géneros del thriller y el terror fueron testigos de lo que se convertiría en una de las sagas de terror más rentables de la historia. Rodada en solo dieciocho días y de una manera bastante humilde, llegó a la pantalla grande Saw, de James Wan.

La premisa de Saw es simple ¿Qué estarías dispuesto hacer para salvar tu vida? Todo comienza cuando Adam (Leigh Whannell) se despierta encadenado a una tubería en un enorme y sucio cuarto de baño. Junto a él, despierta otro individuo encadenado, el Dr. Lawrence Gordon (Cary Elwes). Entre los dos, se encuentra un hombre muerto.


Ninguno de los dos sabe cómo han llegado hasta allí; sin embargo, cada uno tiene una cinta en la que están grabadas las instrucciones para participar en un macabro juego: pruebas de resistencia a modo de un sádico y sangriento rompecabezas. Vivir o morir. Tú decides.


El Dr. Gordon debe matar a Adam en un plazo de ocho horas. A través de una serie de flashbacks, Gordon descubre que tanto él como Adam han sido víctimas del misterioso Jigsaw y que tienen muy poco tiempo para resolver el rompecabezas o su vida terminará. Game Over.

Ambos han caído en el juego macabro, donde éste asesino en serie los somete o las mata directamente (ellos eligen). Mientras tanto, dos detectives, Sing (Ken Leung) y Tapp (Danny Glover) investigan los crueles asesinatos de este sádico psicópata.




Como olvidar esa pequeña marioneta montada sobre un triciclo, ícono del nuevo cine de terror que nos invita a jugar o morir en el intento.

En Saw, cada acción tiene un significado; no hay detalles al azar. La impresión que nos deja la película es que hay un gran trabajo para crear algo novedoso, cerrando la historia pero a la vez con mil posibilidades de continuarla. De hecho, luego llegaron siete secuelas y hasta se habla de una octava entrega aun no confirmada.


Esta película desarrolla una idea bastante original: un psicópata, llamado John Kramer Puzle (Jigsaw) consigue que sus víctimas se maten ellas mismas. A la vez él quiere preservar la vida. De un modo retorcido y confuso, éste sujeto quiere dar una lección a sus víctimas. Saw demostró así que la sangre, en pantalla grande aún es rentable.

Además de ello, un punto a destacar es la banda sonora, Charlie Clouser, ha puesto su toque tétrico a la música de toda la saga, desde la primera hasta la séptima entrega. Maneja además un soberbio diseño de los interiores, donde la falta de luz, pasillos oscuros, tétricos y amenazantes nos hacen pensar que en cualquier momento alguien podría atacarnos.


Saw, es considerada una obra indispensable en el cine de terror moderno, a pesar de sus tintes gore. De hecho que vamos a encontrar aquí un buen puñado de escenas escabrosas no aptas para todos, un tenso prólogo cargado de tensión y un desenlace realmente desgarrador.

Por todo esto, supuso en gran medida una renovación del género, con una propuesta atrevida, que no se va con rodeos y logra mezclar el cine policíaco, el suspenso y el horror, todo en uno: Sin querer, once años después, puede que el juego aún no haya terminado.





Ficha técnica


Dirección: James Wan
Producción: Oren Koules, Mark Burg, Gregg Hoffman
Idea original: James Wan
Guión: Leigh Whannell
Música: Charlie Clouser
Fotografía: David A. Armstrong
Montaje: Kevin Greutert
Reparto: Cary Elwes, Leigh Whannell, Dina Meyer, Ken Leung, Danny Glover
País: Estados Unidos
Año: 2004






**VIVE LA EXPERIENCIA**


Si te afanan los enigmas y luego de ver la pela te quedaste con todas las ganas de vivir la adrenalina de la pantalla (pero sin el riesgo de morir... obviamente), te invitamos a visitar Panic Survival Game, cuarto de escape que guarda bastantes similitudes con el macabro juego del asesino Jigsaw. En él, tú y tres personas más deberán resolver todos los enigmas del cuarto en menos de una hora, para que el monje asesino no acabe con sus vidas. Para más información click aquí.


**También te puede interesar**


sábado, 23 de enero de 2016

10 curiosidades sobre el malo más carismático de DC



Por: Alexiel Vidam

Con motivo del reciente lanzamiento del tráiler oficial de Suicide Squad, nos hemos animado a dedicarle un post especial al que, sin duda, pinta como el personaje más carismático del filme. Nos referimos al Joker o Guasón, principal enemigo de Batman, quien en esta ocasión tendrá la paradójica labor de… combatir criminales.

Con ustedes… 10 curiosidades sobre el Joker.


“¿Tengo cara de bromear?”



¿Alguna vez te preguntaste de dónde surgió la idea para la perturbadora sonrisa del Joker? Pues la inspiración salió de una película muda de 1928, llamada The Man Who Laughs, inspirada a su vez en la novela de Víctor Hugo L’homme qui rit. En esta historia aparecía un personaje llamado Gwynplaine (interpretado por Conrad Veidt), que de niño había sido desfigurado, provocando en él una eterna sonrisa. Gwynplaine podía –sí- eliminar su sonrisa, pero únicamente con una concentración y un dolor irresistible, de modo que si lo lograba, su expresión acababa siendo de brutal espanto.


De sociópata a bufón… y otra vez a sociópata



Cuando Jerry Robinson, Bill Finger y Bob Kane concibieron al Joker en 1940, pensaron en él como un sociópata asesino con varios episodios de psicosis (el hombre está tan confundido sobre su propio pasado, que siempre tiene un recuerdo distinto sobre sus orígenes). Sin embargo, debido a la fuerte censura de la época, el personaje tuvo que ser reducido a un simple bufón que molestaba a los policías. Afortunadamente, en el “renacimiento de los cómics de Batman”, recuperó su antigua esencia, volviéndose más oscuro a través de los años, al grado de asesinar niños indefensos. De estas facetas distintas del personaje que también existan distintas adaptaciones de él para el cine y la televisión. Sin duda, de los Jokers aparecidos en el cine, el más parecido a la idea inicial de sus creadores –hasta el momento-, es el de Heath Ledger.


Ledger y el proceso para ser el Joker



Hablando del recordado Heath Ledger, el actor se comprometió tanto con su personaje, que fue él mismo quien creó la imagen y la personalidad del villano. Para esto, se encerró durante un mes en una habitación de hotel, donde creó un diario sobre la preparación del personaje. Algunas de las influencias que tomó para construirlo, fueron el protagonista de La Naranja Mecánica, Alex DeLarge y el vocalista-bajista de la banda Sex Pistols, Sid Vicious. Vale decir que la propuesta de Ledger encantó tanto a Nolan, que no sólo la aceptó de inmediato, sino que también permitió al actor dirigir una escena de la película. ¿Adivinan cuál? Pues se trata del video que manda el Joker a las noticias como una amenaza directa para Batman.


La trágica historia del Joker


Volviendo al tema del origen del Joker… en realidad sus creadores siempre pensaron que éste nunca debía conocerse (líneas arriba dijimos que su psicosis le llevaba a tener siempre un “recuerdo” distinto). Sin embargo, la novela gráfica The Killing Joke juega precisamente con las alucinaciones que tiene el personaje para plantear una historia muy interesante sobre su posible pasado (subrayando la palabra posible). En él se nos presenta a un trabajador de una planta de químicos que se une a la mafia con el fin de mantener a su esposa embarazada. Durante un asalto a la planta donde trabaja, tropieza y cae en un estanque de residuos tóxicos, del que posteriormente emerge con la piel blanca y el pelo verde.


La influencia de Burton


Ya que mencionamos The Killing Joke, vale decir que éste es el cómic favorito de Tim Burton. De hecho, es más que probable que se inspiró en dicho historia para para crear la escena de su película (Batman de 1989) en la cual el mafioso Jack Napier cae en el estanque de residuos y aparece después convertido en el Joker. Otro punto interesante es que, si bien Burton ha sido el único que se ha atrevido hasta el momento a bautizar al Joker con nombre y apellido, el nombre de Jack Napier suele ser aceptado entre los fans. Éste fue el resultado de mezclar el nombre del actor Jack Nicolson con el del actor Alan Napier, quien interpretó a Alfred en la serie de los 60’.


El fail de Sinatra y el capricho de Romero



Hablando de la serie de los 60, cuenta la leyenda que el aclamado Frank Sinatra se presentó para el papel del Joker… Grande fue su fastidio al enterarse de que los productores habían preferido a César Romero. Este último por cierto, se negó rotundamente a afeitarse el bigote para el papel, por lo cual la producción se vio obligada a pintárselo con maquillaje… Como verán, éste no funcionó del todo bien, ya que en muchos encuadres el bigote es más que evidente.


Alianza con Carnage


Si acaso creíste que DC y Marvel eran enemigos a muerte… te equivocaste. De hecho, cuando se trata de aumentar las ventas se pueden ver alianzas más insólitas que las de la política (ok, no tanto). Así, por ejemplo, varios superhéroes de ambos universos han terminado enfrentándose o haciendo equipo… y lo mismo ha sucedido con sus villanos. Es así, como el Joker terminó en una ocasión robándole sus poderes al Cambiamundos (villano de Hulk), y en otra ocasión haciendo alianza con Carnage (enemigo de Spider-Man)… para luego intentar asesinarlo con una bomba. Definitivamente, es mejor pensarlo dos veces antes de cerrar una tregua este señor…


El karma de Nicholson


Si bien Jack Nicholson nos convenció a todos con su interpretación de Joker en Batman de 1989, tal parece que al propio actor no le convencía el papel cuando se lo presentaron. Tim Burton tuvo que ofrecerle una enorme cantidad de dinero para que acepte (se dice que evaluó también a actores como Robin Williams, Tim Curry y Willem Dafoe). Sin embargo, parece que el personaje lo terminó atrapando, porque cuando Nolan eligió a Heath Ledger para nuevo Joker, a Nicholson no le sentó nadita bien la noticia… Karma, le dicen.


Lex Luthor es el Joker



Líneas arriba hablamos sobre crossovers entre Marvel y DC, los cuales para muchos pueden sonar algo disparatados. Sin embargo, dentro de la misma DC se han dado crossovers o universos paralelos tan disparatados como interesantes… Uno de estos casos el de Batman Speeding Bullets, donde se fusiona al personaje de Batman con el de Superman. En esta historia, Kal-El es adoptado por los Wayne y bautizado como Bruce… y más adelante se convierte en Batman. En esta historia, Lex Luthor lleva una máscara que oculta su verdadero rostro deforme… Él es el Joker.


La lunática preparación de Leto


Finalmente, pasando a la actualidad, hablemos de Jared Leto, quien interpretará al Joker en Suicide Squad. El actor sabe que tiene una valla alta que superar después de la huella que marcó Ledger. Es por eso que, al igual que su antecesor, ha recurrido a excéntricos y bastante estrictos métodos de entrenamiento. Sus compañeros dicen que el actor se la pasa caracterizado incluso fuera de las horas de filmación, y que ha puesto de cabeza a todos con sus bromas pesadas (envió una rata muerta junto con una carta de amor a la actriz Margoth Robbie –Harley Queen- y unas balas a Will Smith –Deadshot-). Otro dato curioso es que este nuevo joker tendrá su propio “jokermóvil” (en contraposición al “batimóvil”).


*También te puede interesar*


viernes, 22 de enero de 2016

"Los 8 más odiados": El nacimiento de una nación según Tarantino




Por Gonzalo “Sayo” Hurtado
(Crítico de cine y corresponsal en Perú de la publicación mexicana Cine Toma.)


Dos cazarrecompensas despiadados (Kurt Russell y Samuel L. Jackson), una salvaje asesina (Jennifer Jason Leigh), un novato sheriff (Walton Coggins), un jovial verdugo (Tim Roth), un posadero mexicano (Demián Bichir), un amargado ex militar sureño (Bruce Dern) y un sucio cowboy (Michael Madsen). Debido a una tormenta, estos ocho se ven forzados a convivir en una cabaña en el salvaje y sin ley territorio de Wyoming. La nueva incursión de Quentin Tarantino en el western nos trae una pieza teatral en 6 actos; en ella, el contexto del final de la Guerra de Secesión no podía ser más oportuno.

Con las heridas de guerra frescas, la inminente parada de los viajeros trae a colación los motivos que han dividido al país; cuyas mayores taras son exacerbadas en el comportamiento de cada uno. El escenario de Los 8 más odiados alude a los restos de una sociedad sobre la cual se debe levantar un nuevo orden. Por supuesto, para que ese nuevo orden se imponga, es necesaria una cuota de sangre, que, lejos de purificar pecados, deja en claro los terribles cimientos sobre los que ha de levantarse ese paradigma de civilización que son los Estados Unidos (esclavitud, armamentismo, pena capital, postergación de derechos civiles y abusos de toda índole).


A esta mirada brutal y descarnada no escapa nadie. Ahí donde el abuso forjó a sangre y fuego el temperamento, los apetitos y descontroles de los protagonistas, cada uno ha adoptado una máscara para sobrevivir a una suerte de desquiciada selección natural. Es en esa faceta, donde los personajes explayan sus más salvajes deseos y represiones. Se devela un brutal inconsciente, como contrapunto al mundo de apariencias en el que la línea entre el delirio y la realidad es frágil.



A resaltar: 1. La introducción del factor intriga como en las clásicas novelas policiales negras. 2. La soberbia caracterización de Jennifer Jason Leigh, cuya revelación como terrible asesina en una época de absoluto postergamiento de la mujer, no resulta nada casual. Su explosión homicida no puede tomarse sino como la expresión espontánea y demencial contra un orden nefasto, rebelando los rostros de toda una galería de mujeres diabólicas u oprimidas del cine: desde la pequeña Megan en El Exorcista, pasando por Carrie, Aileen Wuornos (Monster) o la descocada Tralala de Camino sin salida. 3. La banda sonora de Ennio Morricone le da el acompañamiento adecuado a la historia, logrando una atmósfera que transita entre el suspenso y el terror, brindando un siniestro y oportuno acompañamiento.


… Y que conste que la gran postergación del Oscar no ha sido el supuesto complot contra los afroamericanos, sino contra el mismo Tarantino, siendo privado groseramente de los rubros de mejor película, director y guión original. A fin de cuentas, el conservadurismo de la Academia no quiere saber de una violenta mirada a su propia sociedad.




Ficha Técnica

Dirección: Quentin Tarantino
Producción: Shannon McIntosh, Stacey Sher, Richard N. Gladstein
Guión: Quentin Tarantino
Música: Ennio Morricone
Fotografía: Robert Richardson
Reparto: Kurt Russell, Samuel L. Jackson, Jennifer Jason Leigh, Tim Roth
País: Estados Unidos
Año: 2015
Género: Western
Idioma: Inglés

jueves, 21 de enero de 2016

Cinemafic 2015-16 cierra el 29 de febrero




Al igual que en su edición anterior, Cinemafic 2015-16 da un pequeño tiempo extra a sus competidores. En esta oportunidad, el primer premio incluye un viaje al interior del país.

Si estabas un poco nervioso de no terminar tu historia a tiempo para el concurso, te tenemos una buena noticia. Al igual que en su edición anterior, Cinematosis dará un tiempo extra, hasta el 29 de febrero, para que termines de escribir y pulir tu trabajo al máximo.

En caso de que apenas te estés enterando y el premio haya despertado tu interés, te comentamos que Cinemafic es el concurso de relatos sobre cine organizado por Cinematosis y Libros Delivery. En esta segunda edición, la competencia consiste en realizar un fanfiction crossover; es decir, que tendrás que combinar a los personajes y/o contextos de dos o tres películas diferentes de las que aparecen en nuestras bases.


Son dos modalidades: A) Autor: Los concursantes podrán elegir de dos a tres películas de alguno de estos tres autores: Tim Burton, Pedro Almodóvar, Quentin Tarantino. Deberán crear una historia utilizando los personajes y/o contextos de las películas elegidas. Es absolutamente necesario que se combinen personajes de distintas películas, ya que se trata de un concurso de crossover (ello implica combinación).  B) Distopía: Los concursantes que elijan esta modalidad, deberán crear una historia combinando los personajes y/o contextos de dos o tres de las siguientes películas del género ciencia ficción distópica: Los Juegos del Hambre, Divergente, Terminator, 1984, Blade Runner, Matrix, Dark City, Metrópolis (con esta última título nos referimos a la película de 1927 –dirigida por Fritz Lang-, y no a su homónima de 2001, a la cual reservaremos para una próxima edición de la competencia).


El primer premio consistirá en un viaje a Iquitos con estadía pagada, además de un paquete de libros y merchandising cinéfilo y el correspondiente diploma de honor. También habrá paquetes de libros, merchandising y diplomas para el segundo y tercer lugar, y diplomas y obsequios menores para tres menciones honrosas. El jurado está conformado por los escritores José Abelardo Güich (Los Espectros Nacionales, El Misterio de la Loma Amarilla, entre otros) y Alberto Schroth Prilika (ganador de la competencia Lucha Libro 2013, autor de Sala de Montaje y Cuentos a Tajo Limpio) y los directores y guionistas de cine Fernando Montenegro (Cada Viernes Sangre, Entonces Ruth) y Jesús Álvarez Betancourt (Quizás Mañana, Japy Ending). Los nombres de los ganadores serán revelados durante los últimos días de marzo, en un pequeño show de premiación.


¡No te pierdas esta gran oportunidad!

Para descargar las bases, da click en la foto:



Auspician: Biblioteca del ICPNA de Miraflores, Viajes Beauce, Hotel Emperador Terraza, Editorial Altazor, Editorial Animal de Invierno, Editora Vuk, Alhuen Store, Clean&Clean, Guardarropa 360, Zona Geek, Distribuidora Gary, Voz Actual, Revista Dedomedio, El Buen Librero, Piscosour.com, Cosplay Perú, Tridamia, XTN!, Alhuen Store.

Para más información, estate pendiente a las redes de Cinematosis y Libros Delivery, escribe a cinematosiscronica@gmail.com o comunícate al 964367261 (Alexiel Vidam).

Cinematosis:


Libros Delivery:

miércoles, 20 de enero de 2016

El aullido del poeta



Por: Alexiel Vidam

El cine me ha presentado a otro de mis escritores favoritos. He visto Aullido, de Rob Espetein y Jeffrey Friedman, y me he enamorado de Allen Gingsberg.

Allen fue uno de los más importantes poetas de la Generación Beat, junto con Jack Kerouac –quien le inspiró- y William S. Burrughs. Él tenía la seguridad de que su función era enseñarle al mundo a expresar sus sentimientos de la manera más sincera y visceral… y que la comunicación con la musa tendría que ser tal cual uno hablase con uno mismo.

La poesía de Allen es cruda, “se siente como si te estuvieran destripando”, y eso se plasma perfectamente en la película, que alterna retazos del juicio que recibió su obra por obscenidad, con animaciones inspiradas en la misma. Las animaciones muestran una realidad fría, morbosa; son una severa crítica al capitalismo, a la guerra y a la represión sexual y espiritual. En paralelo, el juicio muestra la mojigatería de una sociedad hipócrita, que intenta ponerle cadenas a la libre expresión de las emociones, mientras pretende saberse erudita en formas que juzga a la vez que defiende, en figuras que ya pasaron a la historia.


Los críticos que arremeten contra Ginsberg le tildan de mal escritor, de no tener una buena forma literaria, pero al mismo tiempo defienden a capa y espada el estilo de Walt Withman, a quien reconocen como fuente de inspiración de Ginsberg.

Mientras somos testigos de este mundillo de caretas y contradicciones, descubrimos también al joven autor y protagonista. Allen Ginsberg es un muchacho tímido, que continúa siendo virgen a los 18 años, pues no se siente capaz de conectar con otro cuerpo. Él percibe la unión como algo carnal y espiritual a la vez. Y como se siente corto para expresar sus sentimientos a quienes ama, escribe. Primero imitando las rimas de su padre –también escritor-, luego liberando su propio estilo, gracias al estímulo de poetas como Kerouac y más delante de otros como Solomon y Cassady.

James Franco como Allen Ginsberg

A través de la poesía, plasmada después en película, descubrimos el mundo interior de Allen. Le comprendemos, conectamos con él… y sí –me atrevería a decir- le amamos.

Ya se lo había dicho el psiquiatra cuando él le cuestionó preocupado:

“¿Y qué pasará cuando sea viejo y tenga manchas de orina en mis pantalones y nadie me ame y tenga el pelo blanco y nada de dinero y sólo hayan mendrugos de pan en el suelo? Y él me dijo: No te preocupes por eso, tú eres encantador, y la gente siempre te va a amar así…”.

La respuesta no podía ser más acertada.


Dejo aquí el fragmento inicial del poema… como para animarles a ver la película e investigar más sobre el autor.

“Vi los mejores cerebros de mi generación destruidos por la locura, histéricos famélicos muertos de hambre arrastrándose por las calles, negros al amanecer buscando una dosis furiosa, cabezas de ángel abrasadas por la antigua conexión celestial al dínamo estrellado de la maquinaria de la noche, quienes pobres y andrajosos y con ojos cavernosos y altos se levantaron fumando en la oscuridad sobrenatural de los departamentos con agua fría flotando a través de las alturas de las ciudades contemplando el jazz.

Quienes expusieron sus cerebros al Cielo, bajo Él y vieron ángeles mahometanos tambaleándose en los techos de apartamentos iluminados.

Quienes pasaron por las universidades con ojos radiantes y frescos alucinando con Arkansas y la tragedia luminosa de Blake entre los estudiantes de la guerra.

Quienes fueron expulsados de las academias por locos por publicar odas obscenas en las ventanas del cráneo.

Quienes se encogieron sin afeitar y en ropa interior, quemando su dinero en papeleras y escuchando el Terror a través de las paredes.

Quienes se jodieron sus pelos púbicos al volver de Laredo con un cinturón de marihuana para New York.

Quienes comieron fuego en hoteles coloreados o bebieron trementina en Paradise Alley, muerte, o purgaron sus torsos noche tras noche con sueños, con drogas, con pesadillas despiertas, alcohol y verga y bolas infinitas…”



*Descarga el poema completo dando click aquí.*




Ficha técnica


Dirección: Rob Epstein, Jeffrey Friedman
Producción: Gus Van Sant, Jawal Nga
Guión: Rob Epstein, Jeffrey Friedman
Música: Carter Burwell
Fotografía: Edward Lachman
Reparto: James Franco, Todd Rotondi, Jon Prescott, Aaron Tveit
País: Estados Unidos
Año: 2010
Género: Biopic, cine judicial
Idioma: Inglés

Guerreros del chifa aterrizan en La Molina



Los guerreros del chifa siguen su tour por la ciudad. Y es que La Venganza del Fachoy, de los hermanos Flores, realizará una nueva proyección, esta vez en el auditorio de UCAL, en La Molina.

Para quienes aún no conocen la historia, ésta va sobre Pac Pow (Sasha Settembrini), guerrero de la orden del Fachoy, la cual esconde su sabiduría en recetas de comida chifa. Sin embargo él es considerado un traidor y un fugitivo por los miembros de dicha orden. Es por eso que Siu Cao (Carlos De la Torre) –antiguo compañero de entrenamiento-, le está buscando para matarle. Bajo el mando de este último se encuentra, además, un escuadrón de cinco guerreros elite, cada uno experto en un estilo de combate. 


Vale decir que este corto la primera gran etapa de lo que se viene… un largometraje del mismo nombre cuyo estreno está programado para 2017, y un videojuego en el cual ya se está trabajando.

Sigue la aventura de los guerreros Fachoy asistiendo a la proyección del próximo jueves 28 de enero a las 8 pm en el auditorio central de UCAL (Av. La Molina 3755 – Sol de la Molina). INGRESO LIBRE CON DNI.

lunes, 18 de enero de 2016

No se aceptan niños



Por: Alexiel Vidam

Admito que hace unos años tenía ciertos prejuicios sobre las comedias. Tenía la mala costumbre del soso humor gringo, o –hay que admitirlo-, del chiste fácil y vulgarón del cine nacional. Sin embargo, años después, los argentinos me fueron haciendo ver que también existía el humor del “otro”, del sofisticado, del inteligente.

Sin hijos, de Ariel Winograt, encaja perfectamente en ese tipo de humor.


El argumento va sobre Gabriel Cabau (Diego Peretti), un casi-arquitecto (“me faltan tres materias”) que se dedica a vender instrumentos musicales en la tienda heredada de su abuelo. Lleva 4 años divorciado, y desde entonces, la única mujer de sus ojos, es su hija Sofía de 9 años (Guadalupe Manent). En el momento menos esperado, se encuentra con un viejo amor: Vicky (Maribel Verdú), una mujer interesante, independiente, y loca por él. Pero hay un “pequeño problema”, y es que ella tiene como regla fundamental para salir con alguien: que no tenga hijos. Este dilema, arrastrará a Cabau a comenzar una doble vida… lo cual implica –por ejemplo- remodelar su departamento, día a día, según le toque verse con su novia o con su niña.


La historia, aunque bastante simple y cercana a la realidad de cualquier tipo común –con las exageraciones del caso-, está narrada de una manera súper ágil y entretenida. Los personajes son bastante carismáticos y es nada difícil encariñarse con ellos. Cabau es lo que llamaríamos un “pavo” muy buena onda, medio sonsón pero bueno en lo suyo y excelente padre. Vicky tiene sus momentos exasperantes, pero en general es una mujer que seduce con suma facilidad. Y la que se lleva el corazón de todos, a mi parecer, es la pequeña Sofía, interpretada por Guadalupe Manent; una niña súper despierta, aguda, inteligente, bastante madura para su corta edad; diríamos incluso que es ella quien maneja al padre, le aconseja y le enseña cómo debería actuar.



Estéticamente hablando, estamos ante una puesta en escena en general sencilla. Los colores cálidos y escenarios luminosos buscan acercarnos a los protagonistas y sus situaciones. Destaca, aun así, el interés del director y el director de arte para concebir el departamento de Cabau: peluches, dibujos y juguetes desperdigados por todas partes no podían describir mejor el peso que tiene su hija en la vida del personaje.

En cuanto a la música, aparece de manera destacable en pocos momentos. Uno de ellos en la fiesta a la que asisten Vicky y Cabau, donde sirve para construir la atmósfera alegre que están viviendo. Sin embargo, aquella en la que más resalta es en la escena final, cuando la letra interpretada por Sofía y su padre terminan siendo prácticamente una declaración de sentimientos.


Resumiendo; si buscan algo de diversión y de relax con bastante humor fino, Sin hijos es una excelente elección.




Ficha técnica:

Dirección: Ariel Winograd
Guión: Mariano Vera
Idea original: Pablo Solarz
Música: Darío Eskenazi
Fotografía: Félix Monti
Montaje: Alejandro Brodersohn
Reparto: Diego Peretti, Maribel Verdú, Guadalupe Manent
Países: Argentina, España
Año: 2015
Idioma: Español
Género: Comedia romántica