jueves, 4 de agosto de 2016

¿Quién ríe al final? La Broma Asesina del Joker



"¡Solo hace falta un mal día para sumir
al hombre más cuerdo del mundo en la locura!
Así de lejos está el mundo de donde estoy yo,
a sólo un mal día.”
Por: Sergio Cueto


Hace una semana -y por únicos dos días- se estrenó en nuestros cines Batman: The Killing Joke, adaptación de la aclamada novela gráfica de Alan Moore y Brian Bolland en una película de animación con clasificación para adultos, y cuyo lanzamiento en el mercado doméstico se producirá el 10 de agosto de este año (a pesar de su filtrado no-oficial en la red).
En cuanto a la narrativa, la película ha añadido al argumento original, un largo prólogo de cerca de media hora, en el que se desarrolla al personaje de Batgirl (Bárbara Gordon) y su nexo con Batman. Y aquí es cuando el factor sorpresa aparece, ya que, no sabíamos cuán profunda era su cercanía hasta ahora. La película toma el riesgo de mostrarnos una Bárbara más adulta, totalmente consciente de sus decisiones.

La finalidad de añadir la historia de Bárbara, le da más relevancia a La broma asesina (traducción latinoamericana para The Killing Joke). Y es que, si comprendemos la relación previa que hay entre ambos, nos impactará -aún más- el plan final del Joker y su (terrible) conclusión.
Este peso emocional le otorga a Batman una dimensión más humana. El hombre detrás de la máscara también sufre (a su modo) y tiene todo ese dilema moral a cuestas, mientras que una oscura propuesta de su némesis podría ponerle fin al cansino juego del gato y el ratón. Pero, ¿a qué costo?
La película tiene varias referencias, a modo de easter-eggs, de los cómics clásicos y sobre todo uno referido a las películas live-action: en una escena en particular podemos ver un merecido homenaje al personaje que dieron vida -cada uno en su momento y a su modo- Jack Nicholson, Heath Leadger y César Romero.

El uso del color, se sigue la senda de la obra original: los flashbacks en los que conocemos el pasado del Joker se muestran en blanco y negro, resaltando algunos tonos en rojo. En ellos somos testigos de cómo un hombre “normal”, toma una mala decisión para salvar a su familia, dándole protagonismo a partir de aquí al alter-ego de Capucha Roja (Red Hood), identidad que utilizará nuestro risueño protagonista antes de completar su metamorfosis, hundiéndose para siempre en la locura que todos conocemos.
Bárbara Gordon es otro de los focos de atención del espectador, ya que su desenfado y frescura inicial, se ve abatida en un segundo, por un despiadado Joker, cuya crueldad y salvajismo en la escena fatal, mantienen el tono lúgubre requerido por la historia. Es una Gotham lluviosa, nocturna y hasta grotesca, que nos cuestiona acerca de nuestra propia cordura.

Y es que, el eje central de la trama es el hecho de que el Joker trata de demostrar, a toda costa (y cueste lo que cueste), que él y Batman son iguales (bromas aparte), y que sólo los separa un mal día, una mala decisión. Ambos son, finalmente, las caras de una misma moneda, pero... ¿se equivoca?
Todo su maquiavélico plan (*ATENCION A SPOILERS*) tiene como finalidad empujar al comisario Gordon hacia la locura, y a Batman a acabar con él, demostrando que NADIE respeta las normas. ¿No es éste el conflicto de siempre? Impartir justicia sobre la (débil) línea que los separa del abismo.
El acto final es abierto y deja al púbico con más preguntas que respuestas. ¿Quién ríe al final? ¿Ganó finalmente el mal? Si han leído la novela gráfica, entenderán con más detalle la concepción de toda la historia, ganadora de los Premios Eisner, Harvey y Haxtur en 1989; una obra maestra.




En cuanto a los puntos débiles, el montaje de ambas mitades carece de fluidez. Hay que reconocer que la adaptación no era una tarea fácil, pero el producto final, en líneas generales, cumple y con creces. Además tiene una escena post-créditos, que servirá como nexo a una nueva historia.
Mark Hamill (actor que presta su voz al siniestro Joker) señaló en una entrevista que “para los fundamentalistas de Alan Moore, no es una adaptación fiel. A Alan Moore no le gusta nada de lo que se hace, ya saben: V de Vendetta no le gustó, Watchmen tampoco. Es un perfeccionista, así que va a odiar The Killing Joke. Pero ésta película es una historia más grande, que implica a Batgirl y a Batman. Y se ha ganado la clasificación R a pulso. En realidad la han hecho como en el cómic". ¿Estará en lo cierto? Sólo el tiempo y los fans lo dirán.



Ficha técnica

Dirección: Sam Liu
Producción: Bruce Timm, Alan Burnett, Sam Register
Guión: Brian Azzarello
Idea Original: Alan Moore, Brian Bolland (basada en Batman: The Killing Joke, novela gráfica)
Música: Kristopher Carter, Michael McCuistion, Lolita Ritmanis
Montaje: Bill Kevin Conroy, Mark Hamill, Tara Strong, Ray Wise
País: Estados Unidos
Año: 2016
Género: Animación, Acción
Duración: 76 min.

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