sábado, 18 de julio de 2015

Los rostros de Sarah Connor



Por: Alexiel Vidam

Sarah Connor es una de las heroínas más recordadas del cine de acción y ciencia ficción. Ella marcó una leyenda allá en los 80 y los 90, como madre del legendario líder de la Resistencia –John Connor-, único hombre capaz de vencer el control de las máquinas sobre la especie humana.

El ídolo ochentero-noventero resurge con Terminator Genisys, quinta entrega de la saga, que plantea nuevamente, tanto el Universo Terminator como el perfil de sus personajes.


De muchacha en peligro a guerrera-todo terreno

Linda Hamilton como Sarah Connor en
The Terminator
Para comenzar, es necesario decir que, al hablar de Sarah Connor, estamos hablando de varias Sarah Connor. Esto se debe a que las múltiples paradojas de Terminator han originado –de manera involuntaria- diversas líneas del tiempo.

Lo que se mantiene en casi todas las líneas (menos en la que corresponde a Terminator Genisys), es que Sarah era una chica normal cuyas máximas preocupaciones eran ir a la universidad, trabajar como mesera y pagar el alquiler. Luego, por circunstancias diversas, ella pasa de ser una joven miedosa, a convertirse en una guerrera; una superviviente que ha aprendido todo lo necesario para seguir con vida y forjar como líder militar a su hijo John Connor.

Ahora, ¿qué es lo que transformó a Sarah Connor? Eso también, depende de cada universo.

Sarah Connor en Terminator: Judgment Day

En el Universo 0 –que no aparece en las películas-, John Connor es hijo de un padre desconocido. Éste, de ninguna manera, podría ser Kyle Reese, ya que éste no había nacido ni tenido motivación para viajar al pasado hasta ese momento. Recordemos que John Connor, para este punto, ha derrotado a Skynet, motivo por el cual ésta decide enviar un terminator al pasado (para acabar con Sarah). Esto, a su vez, se convierte en la motivación de Reese para viajar en el tiempo.

Cuando Synet manda al primer T-800 a 1984, y John hace lo mismo con Kyle, sin pensarlo, crean una segunda línea del tiempo (el Universo 1). En ella, Kyle será el padre del hijo de Sarah (al que decide llamar John), y Skynet será creada a partir del chip del T-800. Si Sarah nunca interactuó con Kyle en el Universo 0, entonces no pudo haberse enrudecido a partir de su experiencia con él y el T-800 –como sí sucede en el Universo 1-, de modo que las circunstancias en que se forja como guerrera siguen siendo un misterio.


Sarah Connor en la foto que Kyle Reese obtuvo de John Connor

Del Universo 1, por el contrario, tenemos más información. Sabemos que Sarah se volvió más valiente desde que conoció a Kyle, y que ya consciente de su destino, viajó por distintos lugares para entrenar  y luego enseñarle todo a John. Ahora, la paradoja está en que, este John Connor, al no tener el mismo material genético que el John Connor del Universo 0, no es la misma persona (sino un homónimo); ergo, no tendría por qué compartir su destino. Sin embargo, el carácter y las enseñanzas de Sarah acabaron por moldear al futuro líder, lo cual refuerza la importancia de ella para la creación de un mesiánico John Connor. Dicho en cristiano: el hecho de que John fuese un caudillo militar, dependió única y absolutamente de la educación que le brindó su madre.

Sarah Connor y John Connor

Vale añadir, a todo esto, que a partir del Universo 1 (o sea, de la primera película), los hechos se repiten en los siguientes universos, exceptuando al que plantea Terminator Genisys; de modo que, hasta antes de Terminator Genisys, la motivación que mueve a Sarah a fortalecerse, es siempre su interacción con Reese y con el T-800.


La nueva Sarah Connor

Emilia Clarke como Sarah Connor en Terminator Genisys
El caso de Terminator Genisys es particularmente interesante, porque conlleva un replanteamiento de todo el universo. Funciona como precuela y como secuela a la misma vez.

En esta película, John elige a Kyle como salvador de su madre (suponemos que se parte de un universo posterior al 0, pues John sabe que es hijo de Reese). Cuando Reese está a punto de partir, John es atacado sorpresivamente. Esto vuelve a crear alteraciones en la historia, dando origen a otra línea de tiempo (sí, otra más).

Cuando Reese llega a 1984, se sorprende con lo que encuentra.  Esta Sarah está muy lejos de ser la damisela en aprietos descrita por John. Por el contrario, ella sabe pelear, manejar armas y, por si fuera poco, va acompañada por un terminator (un T-800, para mantener la tradición).

Sarah y el T-800
En este 1984, Sarah ya conoce cuál es su “destino”. El T-800 que la acompaña la rescató a los 9 años del ataque de un T-1000. A partir de entonces se dedicó a protegerla y entrenarla.


Rostros y personalidades de Sarah Connor

Sarah Connor y Kyle Reese en The Terminator
Entre secuela y secuela, Sarah Connor ha cambiado de rostro; y no me refiero únicamente al cambio de actriz realizado para Terminator Genisys; también a los rasgos de personalidad que han ido variando junto a los giros argumentales de la saga.


La Sarah Connor de The Terminator, interpretada por Linda Hamilton, era una chica casi indefensa. Pasaba el 90% de la película gritando, huyendo, y necesitando la protección de Reese. Es recién en los últimos minutos del filme, que se convierte en un personaje interesante. Ahí observamos su maduración. En esos cortos instantes la joven obtiene agallas y lucha por mantener a Reese con vida. Poco después, la observamos iniciando su viaje de entrenamiento.

El resultado lo vemos en Terminator: Judgment Day, donde Sarah (también interpretada por Linda Hamilton), ya es toda una soldado. Conoce de armas, escondites, trucos para escapar, etc. El problema está en que, su terrible miedo a Skynet, la ha vuelto también radical, llevándola a caer en actos vandálicos (como su intento por bombardear una fábrica de computadoras). Tenemos pues, a una mujer presa de sus fantasmas. Ella desconfía completamente de los terminators (casi mata al buen T-800 que protegía a su hijo), y su afán por convertir a John en el mesías del futuro, la convierte a menudo en una madre bastante dura.


Finalmente, la Sarah Connor de Terminator Genisys parece una mezcla y a la vez paradoja de las dos anteriores. Conserva el encanto y la frescura de la primera Sarah, así como el espíritu guerrero y el look de la segunda, pero posee un concepto distinto de los terminators… o por lo menos del T-800. Su interacción con el T-800 se inició desde temprana edad; le ve como una figura cercana, familiar y protectora. El T-800 es su amigo, su maestro, e incluso actúa muchas veces como su padre. Por otra parte, al ser una adolescente, muestra marcados rasgos de rebeldía: cuestiona el destino que se le impone, y a menudo pretende cambiarlo. No acepta la idea de que Reese deba protegerla, de que tenga que “aparearse” con él, o de convertirse obligatoriamente en la madre del mesías. Es, pues, una Sarah bastante interesante (aunque muchos puristas la descalifiquen); un personaje que ha evolucionado, volviéndose más reflexivo e independiente.


Sólo para cerrar, quisiera añadir que Linda Hamilton fue una excelente Sarah Connor. Fue la Sarah precisa para las dos primeras entregas de Terminator. Sigo pensando que estas dos han sido –hasta ahora- las mejores dos películas de la saga, pero pienso también que Terminator Genisys está muy por encima de Terminator: Rise of the Machines y de Terminator: Salvation. Vale agregar a esto, que opino que Emilia Clarke ha hecho un buen trabajo y que calza bastante bien con este reload de Sarah Connor.

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