martes, 30 de julio de 2013

El “jaque” de la Emperatriz



Por: Alexiel Vidam

Protagonista de La Maldición de la Flor Dorada, la Emperatriz de la Dinastía Tang es una mujer con la tragedia sobre su frente. Todos los días, debe tomar un medicamento para curar su supuesta anemia. Sólo el emperador y su mano derecha, el médico real, conocen con precisión los componentes de este extraño té.

Emperatriz Tang

Emperador y Emperatriz Tang
Casada sin su consentimiento con un líder militar que derrocó al rey, la Emperatriz era la excusa perfecta para que este nuevo monarca Tang entrase en relaciones con la región de Liang. Como nueva consorte, se convirtió en testigo de los maquiavélicos manejos de poder de su marido, y de toda la sangre que pudo derramar.

Ella odia al Emperador. Y así como odia al Emperador, ama a sus hijos Yuan Jie y Yuan Chen (en especial a Yuan Jie, el mayor de los dos), y siente una pasión secreta por Yuan Shian, su hijastro, el príncipe heredero. Por si esto no creara bastante conflicto, la Emperatriz descubre que la medicina que ingiere por órdenes de su esposo, contiene el Hongo Negro de Persia, sustancia que lleva progresivamente al enloquecimiento.

El príncipe Yuan Shian y la Emperatriz


 Los pecados de la pasión

El Emperador, la Emperatriz, y el Príncipe Jai
Pero esta Emperatriz no es de aquellas que bajan la cabeza ante su Emperador. Ella es inteligente, astuta, mujer de armas tomar, dispuesta a encabezar una rebelión en contra del hombre al que siempre ha detestado. Para esto, acude a su amado hijo Yuan Jie, que acaba de regresar de las filas militares, para contarle la forma lenta en que su padre está acabando con su vida. El indignado Yuan Jie, entonces, acepta apoyarla en sus planes de obligar al rey a abdicar y cederle el trono.

El príncipe Yu, la Emperatriz, y las cortesanas del palacio

Sin embargo, hay dos cartas juegan en contra sus fines. La primera y la más fatal, es su propio frenesí, su deseo ilícito hacia Yuan Shian, que le lleva a actuar impulsivamente y acabar revelando información sumamente delicada. La segunda y la menos esperada, es su hijo desplazado, el joven Yuan Chen.



La mujer bajo la corona

La encargada de interpretar a la Emperatriz, es ni más ni menos que Gong Li, actriz china que saltó a la fama en occidente por su participación en Memorias de una Geisha (en el papel de Hatsumomo), allá por el 2005. No obstante, la susodicha ya contaba varios papeles importantes en su haber, sobre todo en una larga lista de filmes de Zhang Yimou, director de Héroe, La Casa de las Dagas Voladoras, y también de La Maldición de la Flor Dorada. No está demás decir que tuvo un papel importante en los inicios del director, siendo protagonista de su primera película, Sorgo Rojo, con la cual obtuvo el Oso de Oro en el Festival de Cine de Berlín.

Destacando como una de las actrices más exitosas de la historia de China, Gong Li suele representar a mujeres que se debaten siempre entre el bien y el mal. En ocasiones también se le ha otorgado papeles que le han permitido demostrar su habilidad para el canto y la danza.


Para quienes están más acostumbrados al cine Hollywoodense, les dateamos que también pueden encontrarla en Miami Vice y Hannibal, El Origen del Mal.

jueves, 25 de julio de 2013

Top-5 bien "Perucho"


Por: Gianfranco Hereña

Rompamos el cliché de una vez por todas. El cine peruano no es solo lisuras, sexo y vedettes. Que quede bien claro que ese estereotipo es uno de los responsables de que cientos o acaso miles de espectadores tengan resistencia hacia nuestra industria. Sin embargo, y pese a las críticas que siempre le llovieron, aprendí a ser un espectador de butaca cómoda. He degustado el cine peruano y me he relamido hasta el hartazgo con películas que marcaron mi niñez y adolescencia. Algunas de ellas me dejaron frases de antología y otras, escenas que quedarán tatuadas en mi mente como retratos de épocas que ya no volverán.

Por ello y a pedido de mi gran amiga Alexiel Vidam, me he dado el artificio de seleccionar 5 películas peruanas que considero todo bien nacido en esta hermosa tierra del sol debe ver alguna vez. Insisto en que la selección es personal. Cualquier duda, sugerencia o reclamo será bienvenido. Gracias.


Puesto 5: Juliana (1988)


Junto a Gregorio, una de las obras cumbre del Grupo Chaski. Una niña escapada de su casa y se disfraza de hombre para poder trabajar en los microbuses. Junto a ella, una pandilla de chicos viven en carne propia la crisis del gobierno aprista. "Así es la inflación señora, los precios se inflan y los platos se desinflan", dice uno de los niños. Nunca una frase caló tan hondo en mi imaginación y es que en ella puede reflejarse la angustia de esos días. Un verdadero retrato de la época . 


Puesto 4: Mariposa negra (2006)


El Fujimontesinismo en su máximo auge. Una torre de corrupción y envilecimiento se yergue en torno al aparato estatal. En ese contexto, Gabriela (Melania Urbina) está prometida con un juez. Éste, tiene la difícil misión de deliberar sobre un asunto que atañe directamente al Gobierno. Su veredicto los perjudica y es asesinado. Gabriela queda tatuada con la muerte de su prometido y es entonces que se le desata una particular obsesión por Montesinos. No descansará hasta llegar a su círculo más cercano, y esto involucra volverse prostituta o acostarse con una mujer si la situación lo amerita. Una historia que bien podría ser real.


Puesto 3: La boca del lobo (1988)


Mucho se ha escrito y filmado en torno a la sangrienta guerra interna que vivió el Perú en los años 80. Sin embargo, La boca del lobo deja una lección importante más allá del guión y la pantalla. En Chuspi, un pueblo cusqueño, Sendero Luminoso se ha hecho con el control casi absoluto. El Ejército logra recuperar el orden, pero en su intento, ven cómo fracasan ante un ejército. El ejército logra recuperar parte del manejo, pero verá mermada su tarea gracias a sofisticadas estrategias subversivas que hacen "desaparecer" a los pobladores. En medio del caos, llega Iván Roca, un capitán que viene desde Lima y hace que las estrategias empiecen a funcionar. Esta efectividad es admirada por Vitín Luna, un joven e idealista soldado. Sin embargo, cuando se percata de las atrocidades de Roca, cae en cuenta de que está cometiendo igual o más violaciones a los derechos humanos que los mismos terroristas.Una trama que da para pensar y que solo el tiempo absolvería bajo investigaciones. Polémica de principio a fin.


Puesto 2: Muralla Verde (1970)


Historia arriesgada. Plasmó con brillantez el viaje de una familia de clase media limeña que se establece en la selva. En plena dictadura militar de Velasco Alvarado, Armando Robles Godoy (el director) logra plasmar una historia arriesgada. Narran acerca de una familia de clase media limeña que se establece en la selva, cerca de la ciudad de Tingo María. Mario y Delba, padres del pequeño Rómulo, empiezan así su labor de "colonizadores" en un terreno agreste, difícil. El presidente llega al lugar y Mario, casi obligado, debe de ir a recibirlo por órdenes militares. En esa ausencia, al niño le pica una serpiente y muere. Esta confrontación directa entre el poder militar y la pequeña burocracia generó más de un comentario en la época, por no decir malestar. Esta propuesta de Robles Godoy es un clásico del cine peruano y evidenció la propuesta alternativa de su cine a comparación del que ofrecía la época.


Puesto 1: No se lo digas a Nadie (1998)


"Un hijo maricón, putamadre hubiese preferido un mongolito" dijo el padre de Joaquín al enterarse de las preferencias sexuales de su hijo. Con esta frase se engloba la personalidad de un hombre en cuyo imaginario la homosexualidad es algo peor a una enfermedad mental (referida además con desprecio). Joaquín Camino vive encarcelado en la alta sociedad limeña, aquella que no permite escándalos ni rupturas a la norma. Francisco Lombardi logró una película que supera largamente al libro. Aunque el éxito se debió principalmente al escándalo que generó entre la cucufata sociedad limeña, recrea a plenitud a una sociedad que no logra dar un paso adelante en cuestiones de género (homosexualidad). La historia de Joaquín Camino es una narración del desarraigo. Una epopeya que transcurre entre el Perú y Miami, destino ineludible por finales de los años noventa en el itinerario de muchos que buscaban huir del caos. Todo esto fluye con brillantez gracias al guión.

miércoles, 24 de julio de 2013

Titanes en el Pacífico: Un filme inteligente sobre monstruos y robots gigantes


Por: Sebastián Zavala

Guillermo del Toro es uno de mis directores favoritos. El hombre es capaz de crear, tanto mundos fantásticos contrastados con contextos realistas y crudos (El Laberinto del Fauno), como blockbusters cargados de acción (las dos películas de Hellboy). Por eso, a pesar de que los avances de Pacific Rim (aquí llamada Titanes del Pacífico) no me convencieron, supuse que era una película que había que ver.

El filme comienza con un resumen de lo que ha pasado en el mundo en un futuro cercano: Se abrieron unas placas tectónicas y por un portal llegaron, desde otra dimensión, unos monstruos gigantes llamados Kaiju (“bestia extraña” en japonés). La humanidad se unió para pelear contra ellos y comenzó a fabricar jaegers (“cazador” en alemán), unos robots gigantes controlados por dos pilotos que se enlazan a nivel neuronal el uno con el otro y con la máquina. Al principio, la humanidad llevaba las de ganar, pero aparecieron más y más monstruos que fueron destruyendo a todos los jaegers, dejando sólo cuatro. Ahora a la resistencia (liderada por el mariscal Pentecost Idris Elba-) sólo le queda una salida: ir a las placas tectónicas y lanzar una bomba capaz de destruir el portal por el que llegan los kaijus. Para esto, el mariscal llama a un ex piloto de elite llamado Raleigh Becket (Charlie Hunnam), retirado de las batallas luego de que su hermano muriera en una pelea contra un kaiju. También está la protegida de Pentecost, Mako Mori (Rinko Kikuchi), una chica brillante que al principio tiene problemas con el enlace pero que eventualmente prueba ser la co-piloto perfecta para Raleigh. Ellos son la última esperanza de la humanidad.


Tomando en cuenta la premisa básica de la película –monstruos gigantes peleando contra robots gigantes-, hay ciertas cosas que uno esperaría de ella, y en ese sentido, cumple las expectativas. La acción y los efectos especiales son A1; a diferencia de Michael Bay, director de la saga de Transformers, Del Toro entiende que para crear batallas emocionantes no es necesario sacudir la cámara como si el camarógrafo tuviese Párkinson, ni cortar cada tres segundos. Las peleas están filmadas con claridad a pesar de lo caóticas que tienden a ser las escenas de escenas de acción en general. El diseño de los robots ciertamente ayuda en este sentido: los jaegers son simples (pero no simplistas), y a diferencia de los Transformers, no están hechos de tres mil piezas y formas confusas. Mi única queja en este aspecto, es el exceso de lluvia; no entiendo cuál era la necesidad de hacer que en casi todas las batallas esté lloviendo. No aporta visualmente y puede provocar cierta confusión (aunque nunca tanta).


 Adicionalmente, tenemos la cantidad justa de batallas, siendo la pelea en Hong Kong la más impresionante de la película. Se trata de una secuencia emocionante, que no dura demasiado y que mantiene al espectador al filo del asiento. Como ya he mencionado, los efectos especiales son excelentes; tratándose de una historia de ciencia ficción, uno no espera encontrarse en un contexto realista, pero digamos que, dentro de su propio esquema, los enfrentamientos lucen verosímiles. A esto quisiera añadir que, a diferencia de lo que se ve en Man of Steel, Del Toro sabe justificar la destrucción de las ciudades con el hecho de que todos sus habitantes se refugian en subterráneos (y esto lo dice alguien que realmente disfrutó del nuevo filme de Superman).

Pero la razón principal por la que la acción, el caos y las batallas funcionan, es que tienen “corazón”. Con esto me refiero a que hay un componente emocional que muchas películas de este tipo no incluyen. Los personajes principales –Raleigh y Mako - son creíbles,
decentemente actuados, bien desarrollados, y uno se puede identificar con ellos. Del Toro se toma el tiempo para desarrollar el trasfondo de cada uno –especialmente el de Mako -, lo cual resulta muy importante para la trama y la forma en que manejan a los jaegers. Los personajes nos importan, ponen sus memorias y sentimientos en la línea de fuego, y ello hace que las escenas resulten más emocionantes.

De las actuaciones, la que más resalta, definitivamente, es  la de Idris Elba, quien le pone pasión a su personaje, escapando del estereotipo del militar duro y frío y creando a un personaje que, -aunque no es completamente tridimensional- es creíble y nada caricaturesco. Charlie Hunnam también es bastante bueno; es el típico de héroe de acción pero un poco menos arrogante y más “buena gente”. Rinko Kikuchi, que interpreta a Mako, tiene la actuación más atrayente; ella representa al personaje más emocional y explorado de la película. Sus escenas personales con Raleigh son las más interesantes a nivel de desarrollo de personajes. Charlie Day, Burn Gornman (como un par de científicos) y el gran Ron Perlman son los personajes cómicos del filme. Los dos primeros sirven para aligerar la película (aunque son un poco exagerados para mi gusto) y desarrollar la trama, mientras que al último no lo sentí muy necesario, pero un poco de Ron Perlman siempre es bienvenido.


Para concluir, lo que me gustó de Titantes del Pacífico es que ofrece lo que cualquiera esperaría de una película del género pero, nuevamente, a diferencia de las películas de Transformers (especialmente la 2 y la 3), no insulta la inteligencia de su público. Me atrevería a decir que es el blockbuster perfecto: lleno de acción, con algo de humor, con buenos personajes y mucha adrenalina y testosterona, pero sin ser demasiado estúpido. No se trata, pues, de una película particularmente profunda o con un mensaje importante pero, siendo un homenaje a los animes tipo Tetsujin 28 o Evangelion (quienes los han visto notarán las referencias) o incluso a las viejas películas de Godzilla, funciona perfectamente. La verdad es que me sentí como un niño emocionado mientras la veía. Estoy seguro de que Del Toro se sentía igual durante la realización.

Una familia muy normal


Por: Alexiel Vidam

La Familia Addams (conocida por estos lares como “Los Locos Addams”) es una de las familias más queridas y recordadas de la ficción. Desde su primera aparición en 1938, en una tira cómica creada por Charles Addams para el diario The New Yorker, ha tenido múltiples encarnaciones en la TV tanto de acción real como animadas. A la pantalla grande llegó hasta en tres ocasiones. Hoy les rendimos homenaje.


Un poco de historia

Érase una vez, una armoniosa y alegre familia americana con rasgos “nada” atípicos. Sus integrantes vivían en una encantadora y tétrica mansión victoriana que contaba con su propio pantano, cementerio familiar, y un hermoso jardín poblado de espinas. El padre, un multimillonario que siempre apuesta a perder, la madre, una suerte de vampiresa, la hija que colecciona muñecas decapitadas, y el nene de la familia, con una bonita afición por las explosiones. No podían faltar, por supuesto, el mayordomo con pinta de muerto, el tío sadomasoquista y la abuela bruja. “Una familia muy normal”, y es que, cuando Charles Addams los concibió, lo hizo pensando la típica familia americana (o una parodia de ella…).
Todos ellos vieron la luz en 1938, en una tira cómica del diario The New Yorker, y aunque su creador nunca les puso nombre, se hicieron tan populares que la historieta se mantuvo en publicación durante medio siglo (hasta el fallecimiento de Charles Addams, en 1988), y fueron adaptados también a la televisión y posteriormente al cine.


Del papel a la tele, de la tele al cine

"They're creepy and they're kooky,
Mysterious and spooky,
They're all together ooky,
The Addams Family."

Así arrancaba el intro de The Addams Family, la serie de TV de los años 60, basada en el ya mencionado comic de The New Yorker. Aquí por primera vez se dio nombre a la familia (el apellido en alusión a su creador) y a cada uno de sus miembros. Charles Addams participó activamente en el “bautizo” de cada uno de ellos. Gomenz Addams –el padre- se llamaría así por sus raíces castellanas (se planteó también el nombre “Repelli”, ya que la otra opción era que fuese italiano), Morticia –la madre-, por su aspecto mortecino, Wednesday –la hija- obtuvo su nombre en alusión a un poema que dice que el hijo del Miércoles es el más triste (quizás luego para suavizar un poco la cosa añadieron el “Friday”), Largo –el mayordomo-, de su estatura, y el tío Fester (“Fétido”), por su desagradable apariencia. La abuela simplemente fue llamada “la abuela” o “mamá”, y se sabe que el nombre que se pensó primero para Pugsley –el hijo- era “Pubert”, pero éste se cambió debido a la estricta censura que existía en aquel entonces. Cosa, la mano con vida propia, apareció por primera vez en esta serie (no existía en el comic original).

Intro de la serie sesentera

La serie de TV, por el contrario de las expectativas, tuvo un corto apogeo. Se hizo rápidamente popular, pero sólo consiguió mantenerse dos años al aire (1964 - 1966). Al parecer el interés de los televidentes hacia este tipo de familias había disminuido, ya que The Munsters, su competencia directa aparecida casi al mismo tiempo, había desaparecido de las pantallas con dos semanas de anterioridad. Hannah Barbera, sin embargo, apostó por adaptar la historia a un público mucho más joven, creando la serie animada de 1973 (que se extendió hasta 1975).

Intro del cartoon de 1973

De ahí en adelante, quizás se esperó no ver más de esta loca familia, pero el director Barry Sonnenfeld decidió rescatarla en 1991 para un largometraje con Anjelica Huston (la recordada “Gran Bruja” de La Maldición de las Brujas) como Morticia, Raúl Juliá como Gomez Addams, y a una jovencísima Christina Ricci como Wednesday Friday. El éxito del mismo trajo como resultado una segunda serie animada en 1992, una secuela cinematográfica en 1993 (The Addams Family Values), y un lamentable remake en 1998 titulado The Addams Family Reunion, dirigido por Dave Payne (NO LA VEAN), con Daryl Hannah (“la pirata” de Kill Bill) como Morticia Addams (no fue ella… fue el guión). De esta última película se tomó también varios actores para un remake televisivo llamado The New Addams Family (tampoco la vean…).

Tango! Escena de la película The Addams Family Values (1993)



Los Addams y sus transformaciones

El humor de los Addams estuvo basado, desde siempre, en el choque cultural. Los Addams son excéntricos, se sienten atraídos por lo macabro y poseen destructivos pasatiempos. A pesar de ello, en el fondo son personas cultivadas y de buen corazón. Son refinados, cultos, y amables con todos sus invitados (que casi nunca tienen buenas intenciones, pero ellos nunca lo notan). Si bien aman recibir visitas y se esfuerzan por ser excelentes anfitriones, éstas casi siempre huyen espantadas por la apariencia de la casa y las extrañas costumbres de sus habitantes.


Sin embargo, con el pasar del tiempo y las múltiples adaptaciones que han recibido los Addams, hay características que han ido variando en los personajes, lo cual se hace evidente de manera marcada en los hijos, y mucho menos perceptible en los padres.

Raúl Juliá como Gomez Addams
Gomez (“Homero” en la traducción) es, de inicio a fin, un entusiasta y soñador; se pasa la vida bailando tango y seduciendo a su esposa. Es dueño de acciones en todo el mundo, lo cual le permite derrochar a diestra y siniestra sin ejercer su profesión (abogado). Invierte sumas millonarias en la bolsa y casi siempre pierde, pero eso no le preocupa. Otro de sus pasatiempos es jugar con sus trenes y hacerlos chocar. También es un excelente acróbata, lo cual es mucho más notorio en las películas que en la serie original; en ellas le vemos luciéndose con mortales y todo tipo de acrobacias. En la serie de TV, Gomez fue representado por John Austin, en las dos primeras películas por Raúl Juliá, y en el desastroso remake, por Tim Curry.

Anjelina Huston como Morticia
Al igual que él, su esposa Morticia, permanece casi intacta del molde original. Seductora, sofisticada, pálida como la muerte, con lacia negra cabellera y ataviada con vestido gótico, se rumorea en distintas fuentes que es un vampiro. A pesar de eso, nunca ha atacado a nadie; por el contrario, es un ama de casa pacífica dedicada por completo a sus hijos, al hogar, y a cultivar las artes. A Morticia le fascina pintar, tocar diversos instrumentos musicales, cantar, bailar tango, y hablar en Francés (lo cual enloquece a su marido). También le gusta matar el tiempo cortando los botones de los rosales (dejando sólo las espinas) y alimentando a Cleopatra (su planta carnívora) con hamburguesas. Podría decirse que, entre la Morticia de la serie sesentera (interpretada por Carolyn Jones) y la de su primeras adaptaciones cinematográficas (interpretada por Anjelica Huston), las diferencias son mínimas... La de las películas tiene una apariencia más oscura e intimidante (resaltando el llamativo labial rojo), pero la personalidad es prácticamente la misma. La Morticia de Daryl Hannah sí presenta ciertas diferencias marcadas: rasgos de maldad que recuerdan más a la bruja de La Bella Durmiente (de Disney) que a los de la Morticia clásica.

El tío Fester y Largo

El tío Fester (“Lucas”) y la abuela también permanecen casi tal cual. Sólo cabe señalar que el rol familiar de ambos ha ido variando en las distintas versiones. Fester en la serie original, es tío de Morticia, mientras que en las películas es hermano de Gomez, y la abuela en principio era madre de Gomez, pero en la pantalla grande pasa a ser su suegra. Largo siempre es Largo, el mayordomo con pinta de zombie.

Christina Ricci como Wednesday
Los que se transforman, son los niños. Sobre todo Wednesday (“Merlina”). Ella en la serie original ya vestía de negro, decapitaba a sus muñecas (la principal se llama “María Antonieta”), jugaba con su tarántula, y tenía las mismas inclinaciones artísticas de su madre (pinta, baila ballet y escribe poesía). También presentaba una fuerza descomunal, siendo capaz de tirar a su padre al suelo con una llave de Judo. Lo que cambia básicamente en ella, es el carácter. La Merlina de la serie original (Lisa Loaring) era una niña dulce, algo rebelde (en un episodio huye de casa), pero tierna al fin y al cabo. Por el contrario, la Merlina interpretada por Christina Ricci no sólo aumentó en edad (pasó de ser la hermana menor a ser la hermana mayor), sino que dotó al personaje de una atmósfera mucho más oscura y siniestra. Se volvió parca, fría, sarcástica y adoptó el hobby de torturar a su hermano. Asimismo, demostró una inteligencia por encima del promedio, siendo ella la primera en sospechar cuando un mal se cierne sobre la familia y también la primera en resolver los misterios. En estas películas, Merlina crece como personaje, volviéndose mucho más complejo e interesante. Lamentablemente, en la tercera película, nos encontramos con una Nicole Fugere interpretando a una Merlina completamente antipática y bastante menos brillante. (Como dato curioso, deben saber que María Antonieta de las Nieves –“La Chilindrina”- fue la encargada de doblar su voz en la versión latina de la serie de los 60s, mientras que la conocida actriz Jodie Foter -con 8 años de edad- fue su dobladora en la versión animada del 73’.)

Ken Weatherwax como Pugsley
Pugsley (“Pericles”) es otro personaje que cambia radicalmente (aunque en su caso de manera menos grata que en el de Merlina). En el dibujo original, él era un niño malévolo (esto se releja también en las series animadas), lo cual se le refleja en la mirada de psicópata. En la serie, por el contrario, es un gordito bonachón, inteligente, y algo “raro” dentro de su familia, ya que tiene ciertas aficiones demasiado normales, como querer entrar a los boy scouts o soltarse algún discurso moralista (lo cual preocupa seriamente a sus padres). En las películas, Pugsley pasa a ser más bien un “segundón”, el fiel compañero y cómplice de su hermana Merlina, y el que cae también en todas sus trampas (sin embargo, nunca muere). En la serie, Pugsley fue interpretado por Ken Weatherwax, en las dos primeras películas por Jimmy Workman, y en la tercera por Jerry Messing.

Pubert Addams nació con bigote

En la película del 93 (la segunda) aparece también un tercer hijo de los Addams; el recién nacido “Pubert”, a quien se otorgó el nombre que originalmente estaba destinado a Pericles. Este bebé no tuvo más apariciones, de modo que su personaje permaneció tal cual. Vale decir, para quienes no lo sabían, que su papel era interpretado por dos niñas; dos gemelas llamadas Kaytlin y Kristen Hooper.


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martes, 23 de julio de 2013

Humor gráfico: ¿Y dónde está el león? (Grrrrrrrrr...!)

¡Otra vez Lavida! Carlitos contraataca con su humor gráfico... esta vez, el que pagó pato fue el león de la Metro Goldwyn Mayer.


**Nota: Si quieres conocer más sobre el trabajo de Carlos Lavida, visita su blog: http://carloslavida.blogspot.com/**

lunes, 22 de julio de 2013

Browning y su circo de "monstruos"


Por: Alexiel Vidam

Tod Browning fue un director multifacético. Dirigió alrededor de 60 filmes de géneros distintos, pero me atrevería a destacar, como principales, al clásico Drácula (1931, con Béla Lugosi como actor principal) y Freaks (1932), una película que perturbó al público al grado de exigir que se retire de la cartelera. Podría decirse que estas dos películas marcaron tanto la cumbre del estrellato de Browning, como su próximo declive.


Pero hablemos de Freaks (La Parada de los Monstruos en España y Fenómenos en Latinomérica), obra maestra tan injustamente criticada y censurada durante la época de su lanzamiento y las décadas siguientes. No fue hasta los años 60, tras su reaparición en la 23ª edición del Festival de Cine de Venecia, que el público aprendió a recibirla con entusiasmo y se pudo exhibir con normalidad.


 La historia nos lleva al ámbito circense para presentarnos la historia de amor (¿?) y venganza entre un enano, una trapecista, y un forzudo. Es necesario señalar que en la época en que se rodó el filme, el circo era un show muy distinto al de hoy… ¿La Tarumba? ¿El Circo del Sol? Nada, olvídense de todas esas sofisticaciones elitistas. En aquel entonces, el circo era un espectáculo cruel, donde se buscaba atraer al público con la fascinación mórbida hacia la deformidad y el horror. Con este fin, se justificaba el empleo de personas con problemas congénitos, deformidades físicas o retraso mental para convertirlas en el hazmerreír de las masas.


Tod Browning, antes de convertirse en director, había trabajado en el circo (posteriormente también fue actor en varias películas de Griffith). Se había desempeñado como payaso y también en un número en el que hacía de zombie (literalmente, lo enterraban vivo delante del público y luego el hombre debía levantarse y despertar los gritos de los mirones). Quizás fue aquí que despertó su gusto por el horror. El punto es que Browning llamó a varios de sus antiguos colegas, entre otros “freaks” (“anormales”) para que trabajen con él en su nueva obra (en esta película no se usó efectos especiales y se limitó el uso de maquillaje). Cuando supieron de qué iba el guión, la mitad del reparto se retiró, quedando finalmente para el elenco: dos enanitos de apariencia infantil, un enano de apariencia adulta, una mujer barbuda, un tronco viviente (sin brazos ni piernas), un hermafrodita, unas siamesas, un hombre-esqueleto, un hombre sin piernas, una mujer sin brazos, una mujer pájaro y dos “pinheads” (personas con microcefalia).

Tod Browning y sus "freaks"

El primer encuentro del espectador con los freaks es estremecedor. Ver a todas esas personas con malformaciones es inquietante al punto en que uno se siente inhumano por observarles. Sin embargo, lo paradoja está en que aquí, el “monstruo” es el ser con corazón, mientras que el humano “normal” es el sujeto despiadado. A través del drama de Hans, el enanito enamorado de la bella fría, comprendemos el sentir de estos seres, que al saberse distintos, han aprendido un código y sentido de comunidad que les ayuda a defenderse (“El dolor de uno es el dolor de todos. La alegría de uno es la alegría de todos.”). De este modo, cuando la ambiciosa Cleopatra (la hermosa trapecista del circo) decide casarse con Hans para luego matarle y quedarse con su herencia, no imagina lo cara que les saldría la jugada a ella y a su musculoso amante.


Pienso que cuando Browning lanzó Freaks (animado por su amigo Harry Earles, el enano alemán que interpreta a Hans) hincó de lleno en los complejos y cucufaterías de su época. Como bien lo dice el texto introductorio del filme, durante siglos y hasta aquel entonces, todo ser “distinto” era sinónimo de mal presagio. Desde antiguas tradiciones se hablaba de males atroces causados por seres deformes, y en muchas civilizaciones, estos eran abandonados o asesinados desde su nacimiento. En los años 30 quizás ya no ocurría lo segundo (o no abiertamente), pero sí lo primero, dado que estas personas acababan en números de feria. Al mostrarnos su lado más noble, y, en contraste, el lado más pérfido de la belleza, Browning lanzó una serie de cuestionamientos morales y una crítica severa que hirió la susceptibilidad colectiva.


¿Qué obtuvo finalmente? El ocaso de su carrera, el retiro. Pero nadie puede negar que fue un director con huevos. ¿Que la fama es injusta? Sí. Ni siquiera podemos afirmar que el pobre Browning se haya enterado del reconocimiento posterior de su obra (ya que falleció de cáncer en el 62 y no sabemos la fecha exacta del Festival de Venecia, sólo que fue ese mismo año). Aun así, su trabajo marcó un hito en la historia del Cine, recibiendo varios homenajes tanto en el ámbito cinematográfico como en el musical (en una escena de Los Soñadores, de Bertolucci, la canción Pinhead de Ramones, entre otras); su trabajo, a su vez, inspiró la obra de David Lynch (quien luego dirigió El Hombre Elefante) y el de la fotógrafa Diane Arbus. Sabemos también que el término “freak” (y su castellanización “friki”) para referirse a lo "extraño", quedó acuñado a partir de esta película.

El banquete de bodas, una de las escenas más memorables de Freaks

sábado, 20 de julio de 2013

Asesina en serie


Por: Alexiel Vidam

Aileen Wuornos es una prostituta de Florida que se siente en la capacidad de limpiar la escoria del mundo. Su camino de asesina serial comienza con la muerte de un cliente suyo que la golpeó y la violó. La única  capaz de conmover y dar calma a la vida de “Lee”, es una chica llamada Shelby Wall.


La vida de Wuornos

Aileen (Charize Theron) y Shelby (Christina Ricci)
Aileen Wuornos (Charlize Theron) ha tenido una vida dura. Violada y agredida de muchas formas por quienes la rodeaban, acabó tomando el triste camino de la prostitución. La noche en que pensaba suicidarse, conoció a Shelby Wall (Christina Ricci), una joven homosexual que se enamora de ella. En Shelby, Lee encuentra a la única persona que realmente parece quererla, lo cual la lleva, inclusive, a querer cambiar de vida. Sin embargo, nada es tan sencillo, y cada puerta que toca se va cerrando en su cara. A eso se suma el temor a ser perseguida por el reciente asesinato de un cliente que la violó y la torturó casi hasta matarla.

Charlize Theron como Aileen Wuornos

En su desesperación por conseguir dinero para mantener a Shelby, Lee vuelve a las calles, donde, con cada cliente nuevo, revive el trauma de su agresor asesinado y el de todos los que la hirieron en su infancia. Poco a poco va perdiendo la noción de la realidad y deja muerto a cada hombre en el que observa rasgos de corrupción.


Caso real

La verdadera Aileen
Monster está basada en la historia real de Aileen Carol Wuornos, asesina serial estadounidense también conocida como “La Mujer Araña”. Ella asesinó por lo menos a siete de sus clientes, aludiendo que todos ellos la violaron o intentaron violarla. Si observamos los videos acerca de la Wuornos real (hay varios disponibles en youtube, y también un documental llamado Aileen Wuornos: The Selling of a Serial Killer), nos encontramos con una mujer completamente desquiciada, que pierde la cabeza continuamente e inspira temor con cada una de sus expresiones. Por el contrario la Wuornos de la película es casi una heroína. Podemos notar cómo se va trastornando de a pocos, pero somos también capaces de ponernos en su lugar, y solidarizarnos con sus frustraciones, miedos y sufrimientos.

Aileen Wuornos en la ficción

 Shelby, por su parte, es un personaje prácticamente nuevo, creado para la ficción, ya que Tyria Moore, la pareja original de Wuornos, distaba mucho en apariencia física, edad y personalidad, del papel interpretado por Christina Ricci (estos datos, así como su verdadero nombre, fueron alterados por cuestiones legales). Shelby es una muchacha tímida, incomprendida, conflictuada por la represión familiar que recibe; se acerca a Lee buscando alguien con quien conversar de sus problemas. Shelby, además, se muestra solidaria hacia Lee, escuchando la historia de su vida y ofreciéndose a conseguir un trabajo para contribuir en los gatos (tema que le es difícil debido a su brazo enyesado). No obstante, cuando descubre los líos en los que anda metida Aileen, “Sel”, asustada, se aleja y prefiere actuar a traición con tal de salir “limpia”. En contraste, Tyria Moore parece ser una persona mucho más fría, calculadora, y consciente de lo que pasaba en su entorno. Tenía 28 años cuando conoció a Lee (Shelby parece tener unos 18 o 19), y dejó su trabajo de mucama para ser mantenida por lo que ganaba Wuornos como prostituta. Además, Moore estaba bastante más enterada que su alter-ego Shelby acerca de los actos vandálicos que su amante solía cometer.

               Tyria Moore                                             Shelby Wall


Adaptación romántica

Me atrevería a decir que la película es una versión bastante más romántica de lo que en verdad fue la vida de Wuornos, en especial en lo que se refiere a su romance con Shelby Wall/Tyria Moore. Con ello no estoy poniendo en discusión el que Aileen mereciera o no la pena de muerte que recibió por sus crímenes. En casos algunos sí se llegó a comprobar que fue víctima de agresiones por parte de sus clientes (en otros no), pero aquí la principal polémica está en que, habiendo quedado claro que Wuornos era una mujer trastornada, lo que le tocaba, en todo caso, era ser encerrada en un sanatorio. Cabe anotar también que las acusaciones estuvieron muy enfocadas en la homosexualidad de Wuornos y que fue omitida la presencia de varios testigos a favor de la acusada. En todo caso, ésta es harina de otro costal (aunque muy interesante, y se presta para un futuro post de personaje, centrado únicamente en Aileen).


La película en sí, al ser ficción, no tiene por qué ser 100% fiel a la realidad, y como película, no sólo funciona, sino que impacta. Es interesante cómo el guión logra que el espectador se llegue a identificar con un personaje tan perturbador como el de Aileen, logrando incluso que uno sienta lástima por ella y angustia ante el hecho de que pueda ser descubierta. La actuación de Charlize Theron como “La Mujer Araña”, es sorprendente; no sólo por su transformación física (tuvo que subir 15 kilos, utilizar una prótesis faciales y dentadura postiza), sino porque cuajó tan bien en el papel que rompió el esquema que hasta el momento se tenía de ella (una femme faltale sin mucho fondo). Bien merecidos los premios que obtuvo por la caracterización (Oscar, Globo de Oro, Oso de Plata, entre otros). Christina Ricci, para esto, ya era una actriz con cierta trayectoria, y en esta ocasión supo transmitir claramente las dudas e inseguridades de una adolescente incomprendida. Su actuación fue elogiada por Theron a la hora de recibir el Oscar a Mejor Actriz.

Antes y después de la transformación.

Personalmente, creo que entre las escenas mejor logradas destacan la de la pista de patinaje, cuando Aileen y Shelby tienen una primera cita y entonces “surge el amor” (y con la canción Don’t Stop Believing de Journey como fondo); también aquella secuencia en la que Aileen es rechazada en todos los trabajos a los que se presenta (podemos sentir en carne propia la frustración y el desencanto que experimenta); pero sobre todo, aquella conmovedora escena final en que Lee se encuentra al teléfono desde la cárcel y recibe la llamada de Sel. Está emocionada por volver a oírla y sólo después de un rato largo se da cuenta de que la conversación está siendo grabada. Lee escucha el llanto temeroso de Sel y no duda en echarse todas las culpas encima con tal de “salvarla”.

Escena de la pista de patinaje

Entre otros detalles destacables, no podemos olvidar algunas frases memorables de este filme:



“Siempre lo más inofensivo, ha sido lo que más daño me ha hecho.” - Aileen Wuornos (refiriéndose a su amor por Shelby).



“¡Gracias juez, y púdrase en el infierno! ¡Enviar a una mujer violada a la muerte! ¡Y ustedes son escoria! ¡Eso es lo que son!”  - Aileen Wuornos (en el momento en que es sentenciada a la pena de muerte).

Y sobre todo, aquella frase magistral con que acaba la cinta, dejando un profundo sinsabor:



“El amor lo puede todo. La Fe mueve montañas. El Sol sale para todos. El amor supera cualquier barrera. No hay mal que por bien no venga. Mientras hay vida, hay esperanza. Bueno, algo tienen que decirte...” – Aileen Wuornos (al ser llevada al Pabellón de la Muerte).

Ficha técnica:

Dirección: Patty Jenkins
Producción: Charlize Theron, Mark Damon, Clark Peterson, Donald Kushner, Brad Wyman
Guión: Patty Jenkins
Música: Brian Transeau
Fotografía: Steven Bernstein
Reparto: Charlize Theron, Christina Ricci, Bruce Dern
Año: 2003
País: Estados Unidos




Trailer:





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