jueves, 29 de marzo de 2012

Test de personalidad cinéfila


¿Qué director te identifica?
  
Por: Alexiel Vidam

Apuesto a que más de una vez, te habrás sentido identificado con el protagonista de alguna película… y apuesto también, a que si viste más pelis del mismo director, encontraste ciertos rasgos comunes entre sus personajes.

A continuación, te presentamos un test de personalidad basado en películas de cinco de nuestros directores preferidos.

Ojo: Este test es puro vacilón; no pretendemos herir suceptibilidades con las respuestas ni con los resultados finales... ¡El que se pica pierde!
Robert Smith (The Cure) parece
el hermano mayor de Edward
Scissorhands...


1.       ¿Qué grupos de música sueles escuchar?

a.       The Cure, The Smiths, Bauhauss.
b.      Nacha Pop, Alaska y Dinarama, Radio Futura.
c.       Grupos ponjas, música de Anime y soundtracks de películas “frikis” a lo Star Wars.
d.      Rock n’ Roll, Jazz... y si eres chibolo, Indie Rock.
e.      Música clásica.


2.       ¿Cómo te sueles vestir?

a.       Emo, gótico o darky.
b.      Multicolor, con pelucas fosforecentes… y por ahí te las das de travesti.
c.       Haces “cosplay” en la calle y no te da roche.
Tú haciendo "cosplay" de Pikachu
(qué miedo).
d.      Hippie o hipster.
e.      Creas tu propia moda extravagante.



3.       ¿Cuál es tu deporte favorito?


a.       Equitación.
b.      No hago deporte, mucha lata.
c.       Artes marciales.
d.      Tennis.
e.      Mecha callejera.


4.       ¿Qué prefieres para comer?

¡Hablen!... ¿Un "RATDonalds"?

a.       Chocolates y golosinas en general.
b.      Calamares por aquí, boquerones por allá.
c.       Hamburguesas ultra-grasosas (y si se las “gorreaste” a alguien, mejor).
d.      Comida “light” o naturista.
e.      Fish and chips (pescado frito con papas fritas).


5.       En un parque de diversiones elijes…
 

a.       La casa del terror.
b.      Prefiero un show en vivo o una obra de teatro.
c.       Un juego en el que todos se maten los unos a los otros.
d.      Los carritos chocones.
e.      La montaña rusa de nave espacial.


Tú y, "para variar", la mujer equivocada.
6.       Cuando tienes novi@...

a.       No tienes, eres un forever alone del demonio.
b.      NO se l@ presentas a tus viejos… Se preguntarán: "¿¡QUÉ he hecho YO para merecer ESTO!?"
c.       L@ quiero con mayonesa, sin kétchup, y con mostaza.
d.      Tienes miedo de que te miren mal sus viejos… o que l@ espanten los tuyos.
e.      ¿Novi@? ¿Pa’ qué? Mejor salgo con mis compinches a hacer desmadre.


7.       ¿Con cuál de estos encaja mejor tu vecin@?

a.       En su casa penan.
b.      Es testiga de Jehová, por eso nunca puede mentir (y vaya que es chismosa, la condenada).
c.       Vivo al lado de un chifa.
d.      Es Hare Krishna y me quiere convertir.
e.      Tiene un hijo pandillero (o metalero, es la misma vaina).
"¡Profe, Hitler murió quemado en un
cine!"


8.       En el cole…


a.       Eras el antisocial… también conocido como “el lorna”.
b.      Eras de l@s que se quieren hacer al profesor.
c.       Te jalaron en Historia por creer que Hitler murió en un cine.
d.      Eras “precoz”. Tus amiguit@s huían de ti para que no l@s beses.
e.      Eras el matoncito y te paraban echando de la clase (cuando ibas).

 
9.      
Tus amigos…

a.       Están muy preocupados por tu palidez... y como casi no hablas, piensan que quizás ya te moriste y no se dieron cuenta.
b.      Todos ellos tienen “derecho”.
¡Salu' chochera!


c.       No tienes amigos, sólo “camaradas”.
d.      Te recomiendan que vayas al psiquiatra.
e.      Son los broders con los que te emborrachas todos los fines.

 
10.  
“Piropos” que le dices a tu novi@...


a.       Le dedicas el poema de Annabel Lee (de Edgar Allan Poe… ¡Ignorante!)
b.      ¡¡¡ÁTAME!!!
c.       No le digo nada, la invito al McRata nomás (pero cuando nadie me mira, le digo “Honeybunny”).
d.      Yo sólo creo en dos cosas: en el sexo y en la muerte. (Y con tremenda "trollface"...) ¿Vao’s?
e.      Eres una “devotchka” tan provocativa que me duele la “gulivera” (adapten la frase en caso de que sea hombre).
 

Mayoría a: Tim Burton


 Tienes una fijación con el color negro, andas pálido hasta en verano, y tus ojerotas indican que nunca duermes. Eres el típico “antisocial” (llámese pavo) que se la pasa mejor con sus amigos imaginarios. El drama existencial de tu vida es que no eres vampiro, y por eso siempre te deprimes y tratas de cortarte las venas con una galleta de soda.


Mayoría b: Pedro Almodóvar


 Te consideras “moderno” o “mente abierta”, pero en realidad eres un enfermito que quiere tener un buen floro para experimentar todas sus cochinadas. Además, tienes un ego gigantesco y todo lo escandaloso, tú lo conviertes en glamoroso y sofisticado. A pesar de eso, eres una persona sensible e inclinada al arte. Eres de esas personas que piensan que, para vivir la vida al máximo, hay que “probar de todo”.


Mayoría c: Quentin Tarantino


Eres el “friki”, el que quería aprender karate mientras los chicos del barrio o del cole jugaban fútbol. El que colecciona series de Anime y muñequitos de Star Wars… por ahí también tienes tu póster de Bruce Lee. Tu vieja está preocupada por tu terrible alimentación… puras hamburguesas, salvo cuando te quieres hacer el bacán con alguna flaca y le invitas un sushi (y los dos acaban con diarrea porque lo compraste en carretilla). En los videojuegos, eres de los que la rompen en Street Fighter o esos juegos de pistolas para balear zombies.


Mayoría d: Woody Allen


Vas al psicólogo (o peor, al psiquiatra) desde los 10 años, misma edad a la que comenzaste a repartir besos. Tu gran problema… es que luego te caían todas las cachetadas o, en el mejor de los casos, los chotes rochosos. Tiendes siempre a fijarte en la persona equivocada (alguien que, infaltablemente, está mal de la cabeza), y si no es así… tus viejos y sus costumbres raras terminan por espantarla. Te llegan al huevo las religiones, pero a pesar de eso, tu viejo hace lo imposible por tratar de convertirte a la religión familiar.


Mayoría e: Stanley Kubrick


 Tienes problemas de adaptación. Siempre terminas golpeando a alguien. Tus viejos tiraron la toalla contigo desde chiquito. A pesar de eso, te consideras una persona con “clase” y buen gusto. Música clásica, buena comida, buen vino (nada de chelas o rones hasta las webas), y ropa extravagante cuidadosamente elegida. No es que tú seas un matón… sino que todos ellos son unos ignorantes y merecen morir.

miércoles, 28 de marzo de 2012

EdúKate


Los años de opulencia han llegado a su fin….
 
 
Por: Alexiel Vidam

Jule (Julia Jentsch) es camarera en un restaurante para ricos. Vive en un departamento que a duras penas consigue mantener. La mayor parte de su dinero, va a pagar una deuda de cien mil euros que tiene con un ricachón al que, casualmente, le chocó el Mercedes. Incapaz de seguir pagando el apartamento, debe mudarse momentáneamente con su novio Peter (Stipe Erceg), quien a su vez convive con su amigo Jan (Daniel Brühl). Jule piensa que Peter y Jan trabajan por las noches pegando carteles. No imagina que se infiltran en las casas de los millonarios para ocasionar desorden y hacerles saber que sus días de opulencia pronto terminarán.

De izquierda a derecha: Jan (Daniel Brühl), Jule (Julia Jetsch),
y Peter (Stipe Erceg).
¿De qué va esto?

Peter y Jan, son Los EduKadores, dos jóvenes rebeldes al sistema capitalista, que vigilan las casas de los ricos por las noches, investigan sus sistemas de seguridad, y las salidas de sus dueños. Se cubren el rostro e ingresan en ellas cuando no hay nadie. No roban nada, pero dejan todo hecho un caos, y una nota con alguna frase del tipo “sus días de opulencia pronto terminarán” o “tienen demasiado dinero”, y firman con su pseudónimo. Su objetivo es causar terror psicológico en quienes acumulan egoístamente en lugar de ayudar a otros.

Jule, la novia de Peter, vive día a día la explotación y el estrés de las deudas. Casi todo el dinero que gana trabajando como camarera, se destina a pagarle el Mercedes a un ricachón con quien chocó accidentalmente. Por si fuera poco, el dueño de su apartamento la echa por su retraso en las rentas.

Quedando sin domicilio, Jule se muda a vivir con Peter. Ambos habían planeado visitar Barcelona (todo por cuenta de Peter), pero Jule debe quedarse a desalojar el departamento, y Peter termina viajando solo (por insistencia de ella). Jan, el amigo de Peter, la ayuda a hacer la mudanza, la apoya cuando pierde el trabajo, la acompaña a cenar, y ambos empiezan a tener largas e interesantes conversaciones acerca de las injusticias del sistema. Es entonces cuando Jan le rebela a Jule que él y Peter son Los EduKadores (hasta el momento, ella pensaba que trabajaban pegando carteles por las noches).

Impresionada por la noticia, Jule le pide a Jan entrar juntos en la casa de Hardenberg (Burghart Klaußner), el sujeto con el que se encuentra endeudada. Jan inicialmente se niega, pero termina cediendo a las insistencias de Jule. Disfrazados como Los EduKadores, ingresan en la casa (luego de anular las alarmas), y hacen la labor de siempre (bueno, esta vez se afanaron un poquito más de la cuenta, por tratarse de un caso personal). Luego huyen rápidamente, y todo parece haber salido a la perfección. Repito: PARECE.

A la mañana siguiente, Peter llega de Barcelona. Jule llama a Jan aparte y le dice que ha olvidado su celular en la casa del ricachón. Tienen que regresar, y esta vez la suerte los agarra salados. Hadenberg vuelve antes de lo planeado, y los encuentra con las manos en la masa. Jan consigue knockearlo momentáneamente, pero al no encontrar solución inmediata, no les queda otra que llamar a Peter para que les eche una mano.


Reunidos los tres, y en un momento de descuido, Hardenberg marca a la policía, por lo cual los tres EduKadores terminan huyendo despavoridos y secuestrando a Hardenberg para que no abra la bocota.

Ahora están en un verdadero lío… Han secuestrado a un pez gordo y no saben qué hacer con él. Además, para echarle un poquito más de picante al asunto, se arma un tremendo conflicto sentimental, pues en medio de todo el rollo, Jule se ha enamorado de los dos chicos.


Una joyita del soundtrack: "Hallelujah", interpretado por Jeff Buckley


De derechas, izquierdas, singularidades y clichés

Los EduKadores (en alemán Die fetten Jahre sind vorbei –“Los años de abundancia han pasado”-) es uno de esos filmes que he visto como cinco veces. No me parece lo que se diría “UN PELICULÓN”, pero es una película que atrapa por su espíritu juvenil y rebelde, que critica al sistema y a la sociedad de una manera bastante original. No nos presenta a un grupo violentista, ni peca de convertir a sus protagonistas en criminales comunes. Los EduKadores no pretenden ser Robin Hood ni el Che Guevara. Ellos no colocan bombas ni roban a los ricos para dar a los pobres. Su modo de hacer las cosas es más sofisticado y original. Los EduKadores trabajan con el miedo, pero también, con la reflexión. Ellos quieren que sus “víctimas” tiemblen al saber que alguien los observa, pero también quieren que sean conscientes de que, a pesar de que conocen perfectamente cada rincón de su casa, han sido incapaces de llevarse alguna de sus cosas o de agredir a quienes la habitan. Éste es, para mí, el punto más rico del filme.

En cuanto a la estética, podemos destacar el afán del director por transmitir realismo. No es una película de marcados efectos especiales ni juegos de tiempo. La historia se narra de manera lineal (salvo por los diálogos que sí mencionan eventos pasados, como el choque del auto de Jule con el Mercedes de Hardenberg), y sin embargo, el ritmo es bastante ágil. Se puede apreciar por ahí algún corte brusco entre toma y toma, como si, en lugar de tratarse de una filmación, se tratase de una grabación casera captando la cotidianidad. Estos cortes, no casualmente, se reducen en aquellas escenas en que ocurren sucesos excepcionales, como la actuación de Los EduKadores, el secuestro, y las consecuencias del mismo. La música entra de manera muy disimulada, y sólo para enfatizar la intensidad o el dramatismo de ciertas escenas (cabe destacar el tema “Hallelujah”, interpretado por Jeff Buckley, una joyita de la banda sonora); en otros casos, la música de fondo coincide convenientemente con la que están escuchando los protagonistas en la radio. Las actuaciones, por su parte, son bastante naturales; uno tiene la impresión de que, fuera de su rol revolucionario, bien podríamos encontrarnos con cualquiera de los EduKadores por la calle.

Lo que sí quisiera criticarle al filme, es la aparición de ciertos clichés demasiado marcados que le quitan verosimilitud al relato, como los diálogos recargados de romanticismo e idealismo, hasta el extremo de caer en lo cursi. Esto va de la mano con una idealización de los valores de la izquierda, y una satanización del estilo de vida de la derecha. Los de la izquierda son los “buenos”, los solidarios, los sensibles, los soñadores, los justos… los de la derecha son los “malos”, los egoístas, los abusivos, los explotadores, los despilfarradores, y, sobre todo, los hipócritas; los que de jóvenes creyeron fervientemente en un ideal, y de viejos se vendieron al sistema. Ésta no es una crítica a la postura del filme; el autor puede darle a la historia el punto de vista que quiera, y reflejar sus ideas políticas como prefiera; la crítica va por el lado de que la representación en escena, sumada a los diálogos, llega a parecer tan exagerada o parcial (sólo se muestra un lado de cada postura política), que pierde credibilidad.
Ficha técnica:

Título original: Die fetten Jahre sind vorbei (Los años de abundancia han pasado)
Título traducido: The EduKators/Los EduKadores
Dirección: Hans Weingartner
Guión: Katharina Held, Hans Weingartner
Música: Andreas Wodraschke
Protagonistas: Daniel Brühl, Julia Jentsch, Stipe Erceg
País: Alemania-Austria
Año: 2004
Duración: 127 min.



Un regalito especial de Cinematosis: The EduKators, la película completa.

martes, 27 de marzo de 2012

“Sapo Verde Tullú”

Regalitos curiosos pa’ Tarantino

Por: Alexiel Vidam

Hoy, el director de Pulp Fiction, Kill Bill y Bastardos sin Gloria, cumple 49 años, y, como modesto regalo para él y para sus fans, en esta ocasión le dedicamos por entero nuestra sección de datos curiosos. ¡Que la disfruten!


El “posero” Tarantino

Quentin Tarantino es uno de aquellos directores “figurettis”, a los que les encanta aparecer en sus propias películas, nunca tanto como Woody Allen, quien casi siempre se atribuía los papeles principales de sus filmes, pero digamos que sí como Alfred Hitchcock, que siempre aparecía en papeles “de paso”. A Tarantino lo tenemos, por ejemplo, en Reservoir Dogs, como el Señor Marrón, quien aparece en las primeras escenas, conversando, haciendo bromas o coordinando planes con sus compañeros de crimen, y casi inmediatamente es asesinado por la policía (parte de la trama que no se aprecia en escena, pero de la cual se sabe gracias al diálogo entre los personajes). En Pulp Fiction, lo tenemos como Jimmie Dimmick, amigo del mafioso Jules (Samuel L. Jackson), quien los recibirá en su casa y los ayudará a salir de un “pequeño problema muy sangriento”. Por otra parte, en Kill Bill, lo tenemos en un papel mucho más “caleta”, como uno de los integrantes del escuadrón “Loco 88”, que se enfrenta a La Novia (Uma Thurman) en el restaurante japonés. En este caso, debido al a máscara y las características comunes de todos los miembros del grupo, es muy difícil identificarlo.


No me gusta el rosa


En Reservoir Dogs, hay una escena en la cual a cada criminal le es atribuido un nombre clave relacionado con un color. Están el Señor Azul (Edward Bunker), El Señor Marrón (Quentin Tarantino), el Señor Blanco (Harvey Keitel), el Señor Rubio (Michael Madsen), el Señor Naranja (Tim Roth), y… a Steve Buscemi le tocó ser, ni más, ni menos que el Señor Rosa. Como era de esperarse de unos gansters muy machistas, el Señor Rosa, tenía que patalear por el color que le había tocado; su jefe, Joe Cabot (Lawrence Tierney), lo manda a callar y, mofándose de él, le responde que le toca ser rosa “por maricón”. En la vida real, el actor Steve Buscemi, se quejó también ante Quentin Tarantino por el color que le había tocado… ya saben quién ganó la discusión.


La leyenda del escuadrón “Víbora Letal”

Cuenta la leyenda, que Mia Wallace (Uma Thurman), esposa de Marcellus Wallace (Ving Rhames) en Pulp Fiction, alguna vez quiso ser actriz, y participó en un piloto de serie de televisión… un piloto que, por cierto, no convenció, y no llegó a realizarse como serie de TV. La historia trataba de cinco asesinas con características y habilidades distintas; según palabras de la propia Mia, estaba la rubia, la japonesa, la negra, la francesa, y ella misma, la experta en cuchillos… ¿Acaso estas características no les recuerdan a las integrantes del escuadrón “Víbora Letal”, en Kill Bill? Añadiendo, claro, la presencia de Sofie Fatale (Julie Dreyfus), intérprete y principal consejera de O-Ren-Ishii (Lucy Liu). Es muy probable que esta referencia no sea casual, pues por aquel entonces, Tarantino ya tenía en mente realizar Kill Bill.


Los cigarros de Tarantino

Se podría decir que Tarantino es un casi adicto a hacer referencias, dentro de sus películas, a sus propias películas. ¿Se entendió el trabalenguas…? Bueno, uno de los ejemplos más comunes, es la presencia de la marca de cigarrillos “Red Apple”, con la cajita amarilla, y la manzana roja con un gusano que sale de ella fumando un cigarro. Esta marca ficticia es la que fuman el Sr. Rosa y el Sr. Blanco en Reservoir Dogs, la que Butch (Bruce Willis) pide al barman (Paul Calderon) y la que aparece en la mesa de Pumpkin (Tim Rhot) y Honey Bunny (Amanda Plummer) en Pulp Fiction, y la que aparece en un cartel publicitario del aeropuerto cuando La Novia (Uma Thurman) llega a Okinawa en Kill Bill.


El retraso de los bastardos

Inicialmente, la película Inglorious Basterds (Bastardos sin Gloria), estaba programada para el 2004, pero en 2002, Tarantino vio que ésta sería una producción mucho más grande de lo que había pensado; además, contaba con tres posibles guiones para el filme, pero ninguno estaba terminado, pues no lograba construir un buen final; por ese motivo, decidió realizar primero Kill Bill. Luego pensó que 2005 sería un buen año para comenzar con la producción de Inglorious Basterds, pero finalmente se inclinó por la co-dirección y producción de Grindhouse, una peli de horror que hace homenaje a las películas gore de los años 70. Finalmente, Inglorious Basterds vio la luz en 2009, con los recursos y el final que el director esperaba.


¿“Otaku”…?

Si han visto Kill Bill, habrán notado que esa peli tiene mucho de western, pero también, mucho de Anime y de película china de Kung Fu. Según Chiaki Kuriyama (la actriz de Gogo Yubari), Tarantino puso al equipo de producción a ver series de Anime para tomar influencias (inclusive, recordarán la secuencia animada con varios toques japoneses en el estilo de dibujo). Otro dato curioso es que el traje amarillo de La Novia (Uma Thurman), es el mismo que utiliza Bruce Lee en la película El Juego de La Muerte.


Lo que se viene…


Finalmente, cerramos este post anunciando la próxima llegada de Django Unchained, una película de tipo spagetti western que se estrenará el 25 de Diciembre de este año en Estados Unidos, y tendrá Jamie Foxx, Christoph Waltz y Leonardo DiCaprio en los papeles principales. Asimismo, confirmamos la venida de Kill Bill 3 y 4 para el 2014. En esta nueva entrega de Kill Bill, seremos testigos del enfrentamiento entre Nikki (Ambrosia Kelley), hija de Vernita Green (Vivica A. Fox), y B.B. (Perla Harley-Jardine), hija de La Novia (Uma Thurman). Según Tarantino, se contará nuevamente con la aparición de Elle Driver (Daryl Hannah), quien quedó tuerta en la secuela anterior.

domingo, 25 de marzo de 2012

Las 5 Top de Almodóvar


Por: Alexiel Vidam

Aprovechando que La Piel que Habito se encuentra en la cartelera limeña, me mando con un ranking (sé que ya los extrañaban), esta vez, dedicado al maestro Pedro Almodóvar. Es difícil para mí quedarme sólo con cinco de sus películas, pues es mi director favorito, y me gustan todas, en mayor, o en menor medida, pero me gustan, y de hecho, siento que el número cinco me queda corto para hacer una selección de sus filmes. Quiero aclarar que este ranking es subjetivo. Algunos se preguntarán por qué no he colocado aquí Todo Sobre Mi Madre, que es la peli que le valió el Óscar a Almodóvar… la respuesta, es, simplemente, que esa película a mí no me encantó, a comparación de otras del mismo director (de todos modos es una buena película que siento que se esté quedando fuera). Sin embargo, espero que aprecien este Top-5, realizado por una verdadera hincha de Almodóvar, que puede vanagloriarse de haberse visto absolutamente todas sus películas.

Puesto #5: Hable con Ella



Benigno (Javier Cámara) es una suerte de “stalker”. Todos los días observa desde su ventana las entradas y salidas de una joven llamada Alicia (Leonor Watling) a sus clases de ballet. Él la ama en secreto. Un día ella queda en coma debido a un accidente automovilístico, y Benigno, que trabaja como enfermero, será el encargado de cuidarla. Él le conversa siempre; siente que ella habla en silencio, y que desea ser escuchada. Paralelamente, Benigno se hace amigo de Marco (Darío Grandinetti), un escritor que sufre una tragedia parecida: su novia, Lydia (Rosario Flores), ha quedado en coma debido a la embestida de un toro. Benigno le dice que “Hable con ella”.

Un filme que habla sobre la soledad, los amores no correspondidos, y que provoca polémica acerca del amor y las parafilias.


Puesto #4: Mujeres al Borde de un Ataque de Nervios



Pepa (Carmen Maura) es amante de Iván (Fernando Guillén). A pesar de que ambos trabajan juntos como dobladores de voz, hace varios días que no se encuentran. Iván está huyendo. ¿Con quién? Ella sospecha que con su ex mujer, Lucía (Julieta Sabines), quien está completamente loca. Pepa se ha resignado a perder a Iván, pero antes desea informarle que van a tener un hijo. En medio de su desesperación por encontrar al amante prófugo, aparece Candela (María Barranco), una vieja amiga, quien se encuentra en un lío gordo, al haberse liado con un terrorista chiita a quien ahora persigue la policía.

Mujeres al Borde de un Ataque de Nervios, es un melodrama con marcados toques de humor, sátira, y escenas de suspenso, dando por resultado una mezcla tan interesante como divertida.


Puesto #3: Tacones Lejanos



Otra mezcla tan posmoderna, que sólo podía ser de Almodóvar. He aquí otro melodrama con mucho humor y, sobre todo, suspenso.

Rebecca (Victoria Abril) ama-odia a su madre, la cantante “Becky del Páramo” (Marisa Paredes). Desde pequeña ha querido estar cerca de su madre, quien estuvo siempre más cerca de los reflectores y de los hombres, que de ella. A su vez, rivaliza con ella, y siente que sólo hay una cosa en la que le pudo ganar: pudo casarse con Manuel (Féodor Atkine), ex novio de su mamá. Una noche, Becky, su hija y el marido de ésta, visitan un local en el que se presenta “Femme Letal” (Miguel Bossé), un travesti que se gana la vida haciendo imitaciones de la cantante. A los pocos días, Manuel aparece muerto, con lo cual se inicia una investigación por parte del Juez Domínguez (Miguel Bossé), quien, a su vez, está interesado en Rebecca.

Puesto # 2: Pepi, Luci, Bom, y Otras Chicas del Montón



La primera película de Almodóvar, tachada de “bodrio” por muchos debido a la poca técnica cinematográfica que manejaba por aquel entonces el director, además de su temática retorcida y escenas que no se cuidan de caer en la vulgaridad. Aun así, esta peli engancha, y hace morir de risa.

Pepi (Carmen Maura) es una muchacha mantenida que vive sola y libre, mantenida por el dinero que le pasa su padre. Ella quiere vender su virgo a un alto precio, pero su deseo se ve frustrado por un policía antidrogas (Félix Rotaeta) que abusa de ella. Luego de esto, Pepi decide hacerse amiga de Luci (Eva Siva), esposa del policía, para, mediante ella, encontrar una manera de vengarse… y lo logra, cuando descubre que Luci es masoquista y se aburre con un marido que, a pesar de ser un completo hijo de puta, a ella la respeta como a una madre. Para “darle emoción” a la vida de Luci, Pepi la presenta con Bom (Alaska), una cantante punk lesbiana y dominatrix.


Puesto #1: La Piel que Habito



Ya lo había dicho antes, pero lo repito. El último filme de Amodóvar –hasta el momento-, es, de todos, el mejor. Con una trama que engancha desde el primer momento, una banda sonora exquicita, una puesta en escena plagada de misterio y sensualidad, personajes retorcidos con pasados oscuros…

El Dr. Roberto Ledgard (Antonio Banderas) es un prestigioso cirujano plástico que perdió a su mujer, carbonizada en un accidente de coche, hace ya varios años. Por ese motivo, está obsesionado con los experimentos sobre la piel, especialmente en los transplantes de rostro, y las maneras de fortalecer la piel humana utilizando la transgénesis. En su casa, más asegurada que un bunker, mantiene encerrada bajo llave a una misteriosa paciente llamada Vera (Elena Anaya), a quien observa constantemente desde los monitores colocados en distintos lados de la mansión. Vera posee el rostro de la fallecida mujer del doctor, y un pasado de oscuros secretos que crean una relación de amor-pasión-odio entre ella y el cirujano. (*Nota: Para leer el artículo extendido sobre esta peli, da click aquí: http://cinematosiscronica.blogspot.com/2011/12/bajo-piel-ajena.html)

miércoles, 21 de marzo de 2012

En Lima, unos ganan, otros pierden



Por: Guido Cuadros

Mi amigo y compañero sanmarquino Tito Bellido (somos de la base 2001, pero él de Antropología y yo de Sociología) me ha sorprendido gratamente con este corto cinematográfico ''mudo'' y en blanco y negro, Alguien Gana, Alguien Pierde, sobre la micro comercialización de drogas y la violencia en la que viven muchos jóvenes limeños en las zonas marginales de la ciudad. Y a diferencia de la película hollywoodense The Artist -que no he visto, pero tengo entendido que su mayor mérito es utilizar los recursos técnicos y visuales de los comienzos del cine, también utilizados por Tito Bellido en este corto- Alguien Gana, Alguien Pierde tiene un elemento -por lo que sé inédito en el cine peruano- que lo emparenta mucho con los comics, y es que los personajes hablan y piensan a través de globos de diálogo y globos de pensamiento, como en las historietas.

Tito Bellido (que en esta ocasión trabajó sobre un guión de Jake Mate) demuestra ser un director original, que propone algo totalmente novedoso. La historia es cruda, violenta y decadente, pero dejando también mucho espacio para el humor. El soundtrack es de primera, e incluye temas de Damian Marley, Cypress Hill, 7 Notas 7 Colores, Chico Trujillo, entre otros. Bellido, cámara en mano en una de las zonas más peligrosas de Lima, ofrece un retrato fidedigno de la realidad urbana juvenil de los sectores más desfavorecidos y olvidados por el ''crecimiento económico'' del país. Un testimonio visual así difícilmente lo puedan encontrar en el circuito oficial del cine peruano, casi secuetrado por directores ''pitucos'' que siempre presentan una imagen distorsionada y adulterada cuando pretenden incursionar en el género del realismo urbano. En fin, no digo nada más, les recomiendo a todos ver el video, de sólo 8 minutos de duración y espero sus comentarios.

domingo, 18 de marzo de 2012

El Mago del Cine


Por: Alexiel Vidam

Descubrí a Géorge Méliès hace algunos años en la clase de Historia de la Comunicación. Me llamó la atención, de entre tantos otros nombres que marcaron la historia del Cine, básicamente por dos motivos: porque era mago (y siempre me han gustado los magos), y porque fue el creador de los efectos especiales. Sin embargo, su aporte no se reduce a eso; Méliès, conocido como “El Mago del Cine”, es el creador de la ficción cinematográfica, de los géneros de fantasía, horror, y ciencia ficción, y del concepto de Cine como espectáculo de masas.


El descubrimiento de Méliès

Antes de Méliès, el Cine tenía carácter puramente documental. El cinematógrafo, invención de los hermanos Lumière, grababa y proyectaba escenas cotidianas como el paso del ferrocarril o la salida de los obreros de la fábrica Lumière. Se tenía la idea de que las filmaciones debían ser algo así como “fotografías en movimiento”, y los creadores del cinematógrafo menospreciaban su propio invento, considerándolo una especie de atracción de feria.

Géorge Méliès, que era mago y realizaba shows en el teatro Robert Houdin, fue invitado por los Lumière a la primera proyección de películas, y quedó sumamente impresionado. Insistió en que le vendieran el aparato, pero su pedido fue denegado, así que, empecinado en la idea de conseguir uno propio, terminó comprando una copia a un londinense de la competencia.

Las primeras filmaciones de Méliès no tenían nada de original. Seguían la misma línea de las películas de Lumière, meras captaciones de la cotidianidad urbana. Sin embargo, fue una de estas primeras grabaciones, que Méliès descubrió, accidentalmente, el primer efecto especial, llamado “Stop Trick”. Éste consistía en algo tan simple como apagar la cámara mientras se enfocaba a un objeto, retirar el mismo, y colocar otro, de modo que al proyectar la película, se daba la impresión de que el primer objeto se hubiese transformado en el segundo. Méliès lo descubrió cuando su cámara se trabó momentáneamente mientras filmaba el tráfico parisino. Al realizar la proyección, un ómnibus se “transformó” mágicamente en un vehículo funerario. Este primer descubrimiento, iluminó la mente de Méliès, quien empezó a implementar una serie de “trucos” y elementos empleados tanto en los espectáculos de magia como en las obras de teatro, que, el día de hoy, son reconocidas oficialmente como técnicas cinematográficas.

El nacimiento de la ficción

Junto con la capacidad de realizar “trucos” ante la cámara, Géorge Méliès descubrió la potencialidad del Cine para narrar historias, especialmente aquellas historias fantásticas que vivimos en sueños, y que el Cine era capaz de realizar gracias a la utilización de efectos especiales. Siendo un hombre de teatro, Méliès fue pionero en la utilización de vestuarios, escenografías especiales, maquetas y fondos de telas pintadas. Construía escenarios fantásticos dentro del primer estudio de rodaje de la historia, un edificio hecho completamente de vidrio, para crear los efectos de luz, cubriendo y descubriendo zonas. Era capaz de crear órbitas espaciales o paisajes submarinos, gracias a su gran creatividad. Para crear el efecto de encontrarse bajo el agua, Méliès decidió grabar a través de una gran pecera, colocada frente al escenario en el cual se movilizaban los actores.

El propio Méliès aparecía frecuentemente como actor en sus películas, además de dirigirlas. Sabía que el cine, al carecer de sonido, necesitaba de un tipo de actuación especial, que enfatizara en la mímica y la gestualidad, sin llegar a caer en la pantomima. También fue el primero en utilizar la división de escenas, basada en la división de actos en el teatro. Creó el antecesor del “travelling” (desplazamiento de la cámara hacia un objeto o a partir de un objeto), con la diferencia de que en este caso la cámara permanecía estática; eran los propios elementos del escenario los que se acercaban o se alejaban hacia la cámara, tanto actores y elementos pequeños, como bloques enteros que formaban parte del decorado. Fue el primero en utilizar la doble sobreimpresión de la película para crear el efecto de ilusión, y los “fundidos a negro y desde negro” (cerrar o abrir una escena con una pantalla negra). Asimismo, realizó las primeras “películas a color”, utilizando la rudimentaria técnica de pintar fotogramas.


(Viaje a través de lo Imposible - 1904-)


Bajo la firma “Starfilms”, realizó 498 películas fantásticas entre 1896 y 1913, siendo el inventor de los géneros de fantasía, horror y ciencia ficción. Su película icónica es, sin duda, El Viaje a la Luna (1902), en el cual se muestra cómo un cohete, a modo de cañonazo, se dispara y aterriza en la Luna, que para esto, tiene un enorme rostro sonriente; la historia está basada en un relato de Julio Verne, al igual que El Viaje Imposible (1904), otro de sus films más famosos. Anterior a éstas, cabe destacar El Señorío del Diablo (1896), primera película de horror de la historia del Cine.


(Viaje a la Luna -1902-)


Decadencia de Méliès

Si bien el Cine le trajo un gran período de alegría y éxito a Géorge Méliès, también le trajo la ruina económica.

Para 1909, el Mago del Cine contaba con varios inconvenientes: por un lado, la nueva industria del Cine, que ganaba dinero a partir del alquiler de copias, mientras que Méliès, siendo un artesano, seguía vendiendo sus películas, a la manera tradicional. Las propias películas de Méliès, como El Viaje a la Luna, fueron copiadas ilegalmente, haciéndose muy famosas en países como Estados Unidos, pero su creador no recibió un solo centavo por su comercialización. A esto se sumaba la guerra de patentes fomentada por Thomas Alva Edison (quien se peleaba con los Lumière la autoría del Cine), quien pretendía formar un monopolio.

Por estos años, además, el tipo de historias que presentaba Méliès, había perdido popularidad. Tenían mejor llegada entre los niños que entre los adultos, lo cual no era económicamente conveniente. Para ese entonces, también, se habían creado nuevos “trucos”, como los cambios de ángulo y de perspectiva de la cámara, los cuales Méliès se negaba a utilizar (considerando que no los necesitaba), de modo que sus películas habían dejado de sorprender al público. El resultado, fue un Méliès en banca rota.

Cuando estalló la I Guerra Mundial, debido a la crisis económica, las cosas se pusieron más que negras para el pobre Méliès, quien perdió su teatro debido a las deudas. Frustrado, destruyó gran parte de sus películas, y otras tantas las vendió como materia prima a un fabricante de barniz de zapatos. En 1923, vendió todas sus propiedades y abandonó Monteuil, acosado por las deudas; dos años después, se encontró con Jeanne d’Alcy, una de sus antiguas actrices, quien tenía un quiosco de juguetes en la estación de Montparnasse. Méliès se casó con ella y juntos se dedicaron a administrar el negocio. Allí es reconocido, más adelante, por Léon Druhot, director de Ciné-Journal, quien lo rescata del olvido.

A partir de 1925, su obra es redescubierta y reivindicada por la vanguardia cinematográfica francesa, especialmente por los surrealistas, y en 1931, es reconocido con la Legión de Honor debido a su trayectoria. Poco antes de su muerte, en 1938, Henri Langlois, creador de la Cinemateca francesa, recuperó y restauró parte de sus películas.

Méliès en la ficción

Si les gustaría conocer un poco más de cerca al personaje de Méliès, ni más ni menos que a través de la ficción cinematográfica (la que él mismo inventó), les recomiendo ver la película La Invención de Hugo Cabret, de Martin Scorsese, que aún se encuentra en cartelera en varias de las salas limeñas, y a la cual hemos dedicado un post recientemente (http://cinematosiscronica.blogspot.com/2012/03/el-nino-el-automata-y-el-hacedor-de.html).