sábado, 16 de mayo de 2009

Ponte la chaqueta metálica

Nacido para matar

Vietnam en los ojos de Stanley Kubrick



Sobre Full Metal Jacket


1980. Hastiado de invertir su tiempo y su esfuerzo en un proyecto de filme sobre el Holocausto que se había alargado demasiado, Stanley Kubrick, cineasta norteamericano notablemente reconocido por películas de la talla de Lolita, Espartaco, 2001: Odisea en el Espacio, o La Naranja Mecánica, decide seguir el consejo de su libretista, Michael Herr, quien le propone que lea una novela titulada “The Short-Time”, escrita por Gustav Hosford, quien relató en la obra su experiencia durante la guerra de Vietnam. Kubrick, fascinado, abandonó su proyecto anterior y se dedicó a la realización de “Full Metal Jacket” (traducido en España como “La Chaqueta Metálica” y en Latinoamérica como “Cara de Guerra” o “Nacido para Matar”), para lo cual demoró siete años.

Aunque, para ese entonces ya se habían visto otras películas antibélicas como “Apocalypse Now”, de Francis Ford Coppola o “Platoon”, de Oliver Stone, el filme de Kubrick fue aclamado por la crítica y por el público. Además, su trascendencia se hace evidente por la cantidad de veces en que ha sido homenajeada o parodiada.


Creando máquinas de matar en dos episodios

La historia busca, fundamentalmente, criticar la crueldad de la guerra aun desde de ser partícipe y víctima de esta, es decir, desde el momento en que muchachos a partir de los diecinueve años, siguiendo sus ideales o por simple obligación, son reclutados para recibir la instrucción militar, basada en el trato deshumanizante y la humillación con el fin de crear algo más que humanos valientes, con el objetivo de crear verdaderas máquinas de muerte, asesinos a sangre fría que no titubeen ni por un segundo pues, de no asesinar, serían asesinados.

Basándose en esta idea, el filme se divide en dos episodios: el primero describe el entrenamiento de un equipo de marines, entre los cuales se encuentra el recluta “Joker” (“Burlón”), el principal protagonista y narrador de la historia; y el segundo, que muestra la acción y la brutalidad del campo de batalla.


Episodio 1: El duro entrenamiento de marines



Los nuevos reclutas permanecen erguidos y en filas delante de sus camarotes, con la cabeza rapada y vistiendo el uniforme militar. Por el largo pasadizo de la habitación (cuyas proporciones además se ven engrandecidas por el uso de un lente de focal corta o “angular”, que tiene la característica de hacer que las distancias se vean más largas) camina con paso firme, el sargento Hartman, quien les dice que ellos no son más que basura y que él va a ser lo suficientemente malo y detestable como para convertirlos en seres invencibles, en verdaderas armas de combate. Hartman camina hacia ellos y comienza a atribuirles apodos, por ejemplo, el apodo de “Bola de Nieve” a un recluta afroamericano, el de “Cowboy” a un recluta sureño, o el de “Joker” a uno que tuvo la osadía de soltar una broma en medio de su discurso (a este último, además, le hizo pagar con un buen garrotazo en el estómago). Se ensaña, además, en molestar a Leonard Lawerence, un recluta gordo y bastante torpe, a quien atribuye el nombre de Gomer Pyle (recluta “Patoso”).



En esta primera parte, seremos testigos principalmente de cómo Hartman se la pasa maltratando y ridiculizando a Pyle todo el tiempo, quien se siente como un completo inútil. Joker es nombrado líder de su grupo debido a su atrevimiento para contradecir al sargento de rato en rato o para seguir soltando comentarios irónicos. Hartman pone a Pyle bajo las órdenes de Joker y le dice que a partir de entonces éste será su maestro y guía, y que le enseñará todo lo que sabe; de este modo, Joker comienza a ayudar a Pyle a mejorar en los entrenamientos.

Si bien Pyle comienza a progresar considerablemente, aún no es capaz de lidiar con ciertas debilidades suyas, como la gula, lo cual provoca la ira del sargento, quien decide desquitarse con el resto de reclutas haciendo que, desde ese momento, ellos deban pagar con castigos por cada error que cometa Pyle. Esto trae como consecuencia el odio de estos hacia el pobre Pyle, de quien deciden vengarse moliéndolo a golpes durante la noche, para luego amenazarlo con un “ni una palabra de esto o estás muerto”.
A partir de entonces, comienza la verdadera transformación al interior de Pyle. Una toma en primer plano nos lo muestra afectado y pensativo mientras escucha el sermón del sargento. Luego, cuando éste comienza a hablarle a los reclutas sobre cómo algunos de los asesinos más famosos de la historia americana aprendieron a disparar en el cuerpo de marines (escena que grafica perfectamente la moral distorsionada que se maneja entre los militares la historia), un close-up (encuadre mucho más cercano, que muestra solamente el rostro) resalta su nueva expresión, siniestra, oscura, enloquecida; Pyle ha comprendido los ejemplos de Hartman; ahora será un verdadero asesino, buscará una venganza sangrienta y luego un escape desesperado al mundo de mierda en el se siente atrapado.


Episodio 2: La sangría del campo de batalla

En este segundo episodio, los marines ya se encuentran peleando en la guerra de Vietnam. Joker se ha hecho corresponsal de guerra y no ha dejado su irónico sentido del humor en lo más mínimo. Uno de los detalles más resaltantes en su vestimenta es el contraste entre la frase “Born to Kill” (“Nacido para Matar) en su casco militar y la insignia con el símbolo de la paz (cuyo sentido original era en realidad “desarme nuclear”, solo que después fue ampliando su significado) en la chaqueta; según el propio personaje, lo que intenta transmitir con esos dos símbolos es la dualidad del hombre (ying y yang, creación y destrucción). A pesar de mostrar la actitud de un payaso, Joker tiene una visión bastante crítica de varios aspectos de la guerra, comenzando por su propio trabajo como periodista, pues, mientras que él intenta hacer llegar la verdad tal cual la percibe, su jefe le exige que altere la noticia añadiendo datos imaginarios que den a entender que Vietnam del Sur está ganando la guerra gracias a Estados Unidos. Al burlarse de las exigencias de este último, Joker es elegido para tomar las armas e ir a apoyar al grupo de infantería, donde se encuentra con un antiguo compañero de entrenamiento en la escuela de marines, el recluta Cowboy. Ahora Joker será un verdadero testigo de las atrocidades de la guerra: la destrucción masiva, la muerte de muchos inocentes que no tienen nada que ver con el enfrentamiento armado (incluyendo mujeres y niños), la actitud de sus propios compañeros quienes –en su mayoría- parecen pelear más por el afán de aniquilar que por un ideal de libertad, o la de otros, quienes simplemente parecen no saber siquiera qué es lo que hacen peleando en una tierra tan lejana a la suya.

Joker seguirá adelante cada vez más desgarrado por la forma brutal y sorpresiva en que se va apareciendo la muerte en su camino, tanto al llenarle la mirada de cuerpos inertes e inexpresivos, de “maniquíes” ensangrentados de facciones asiáticas, como al arrancarle repentinamente a aquellos que hasta hace poco peleaban a su lado. El “juego” no era tan fácil y divertido como parecía. Los soldados sobrevivientes se retiran exhaustos en medio del humo, la sangre y los escombros; el cielo encendido entre amarillos, naranjas, y el rojo intenso de las llamas.



“Hemos grabado nuestros nombres en las páginas de la Historia. Ha sido suficiente por hoy. Estamos bajando hacia el río Perfume para acampar y pasar la noche (…). Mis pensamientos vagan entre los pezones de María-Culo Podrido y la gran fantasía de la cogida del regreso. Estoy contento de estar vivo, sano y salvo… Estoy en un mundo de mierda, lo sé, pero estoy vivo, y estoy contento”. (Frases finales de Joker)


Contexto Histórico: Vietnam, una guerra sucia e impopular


También conocida como “Segunda Guerra de Indochina”. Vietnam es un país que se independizó de China a inicios del siglo X, pero estuvo durante muchos años ocupado por los franceses y luego, durante la Segunda Guerra mundial, por los japoneses, quienes luego serían derrotados por el Vietminh (Liga para la Independencia), conformado por nacionalistas y comunistas y encabezado por el líder comunista Ho Chi Minh, quien, después de proclamar la República Democrática de Vietnam, logró frenar el nuevo intento de Francia por recuperar la presencia en su país y en Indochina.

Tras la derrota de los franceses y los acuerdos de la conferencia de Ginebra, Indochina quedó dividida en Laos, Camboya y Vietnam, y éste, a su vez, dividido en dos: la región comunista, del lado norte, y la región capitalista, del lado sur, bajo la dictadura de Ngo Dinh Diêm. Se suponía que dos años después de la conferencia de Ginebra debían realizarse elecciones para reunificar el país en un solo gobierno (que podía ser comunista o capitalista según lo que decidieran los propios vietnamitas), pero éstas nunca se llevaron a cabo puesto que Ngo Dinh Diêm señalaba que los habitantes de la zona norte no tendrían libertad a la hora de emitir su voto; por su parte, los comunistas deseaban reunificar su país bajo su sistema de gobierno. Esto desencadenó en una guerra que se inició en 1957. Vietnam del Sur, apoyado tanto económica como militarmente por los Estados Unidos, se enfrentó tanto a Vietnam del Norte, apoyado por el bloque comunista en el contexto de la Guerra Fría, como a la organización guerrillera denominada Vietcong (Frente Nacional de Liberación de Vietnam), opositora a la dictadura de Ngo Dinh Diêm, dentro de su propio territorio; esta última actuó mediante el terrorismo urbano, el espionaje y la propaganda.

Fue una guerra sucia, sin la absoluta formación de las tradicionales líneas de frente (a excepción de las que se establecían alrededor de los perímetros de las bases o campos militares), de modo que las operaciones se dieron en zonas no delimitadas y arrasaron muchas vidas inocentes. Fueron frecuentes las misiones de guerra de guerrillas o de “búsqueda y destrucción”, además de las acciones de sabotaje en las retaguardias de las áreas urbanas, los bombardeos masivos desde el aire y el empleo constante de armas químicas.

“(…) Los Estados Unidos sufrieron la humillación más grave en sus dos siglos de vida como estado independiente. Además de la derrota militar, su sociedad se resquebrajó internamente en un conflicto comparable sólo, por sus consecuencias, al de la guerra civil. (…) Ninguno de sus intereses vitales estaba en juego. Peor aún: siendo perfectamente conscientes de ello, sus máximos dirigentes no quisieron o no pudieron impedirlo. (…) EEUU heredó de Francia una guerra de descolonización y la convirtió en una guerra ideológica. Perdió de vista por completo las razones originales del conflicto –el control del arroz, estaño y, sobre todo, caucho del imperio Michelín- y lo convirtió en una guerra ideológica, movida exclusivamente por el prestigio y los intereses burocráticos. (…) Aunque Vietnam y EEUU restablecieron relaciones diplomáticas el 12 de julio del 95, las huellas de la guerra tardarán generaciones en borrarse.” (Página web del diario “El Mundo”, de España: http://www.elmundo.es)

Datos curiosos sobre el filme

• El título de la película, "Full Metal Jacket", hace referencia al tipo de munición utilizada por el fusil M14, arma principal de los soldados estadounidenses durante la guerra de Vietnam.

• Ronald Lee Ermey, quien interpreta al sargento Hartman en la primera parte del filme, realmente fue un sargento instructor del Cuerpo de Marines de los Estados Unidos durante la guerra de Vietnam. Al finalizar la guerra, estudió arte dramático en la Universidad de Manila en Filipinas.

• R. Lee Ermey inicialmente había sido contratado por Kubrick para instruir al actor que iba a hacer el papel de Hartman sobre cómo debía actuar un sargento instructor. Sin embargo, cuando Kubrick lo observó mientras enseñaba al actor, decidió darle el papel a él y hasta le permitió escribir parte de sus diálogos. Su interpretación entusiasmó a la crítica y fue nominado al Globo de Oro como mejor actor secundario.

• La música empleada en el filme suele ser otro elemento que atribuye ironía a la misma. Casi todos son temas que suenan a broma, a situación festiva, a juego, o, inclusive, a descanso. Ello refleja claramente la actitud tan desorbitada de los jóvenes marines, quienes inicialmente parecen no darse cuenta de lo que están viviendo, y toman la guerra como si se tratase de un juego de escondites y tiro al blanco.
Por: Alexiel Vidam

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