lunes, 28 de noviembre de 2016

“Moana”: Conquistadora del mar y ahora también de tu corazón



Por: Nicole Barrera

Impulsos. ¿Alguna vez has tenido uno de tal magnitud que simplemente no lo pudiste resistir?  Algunos llamarían a eso “destino”, pero, ¿qué sucede si alguna circunstancia no te deja perseguir tu destino?

La  trama de la más reciente película de Disney, Moana, plantea algo similar. Moana, cuyo nombre significa “océano” en polinesio, tiene una obsesión por el mar y por conocer qué existe más allá de la arrecife, pero alguien se lo impide: su padre, el jefe de la isla. Tras motivos personales que se revelan en la película, su padre no deja que se acerque al mar.



Cuenta la leyenda de la Isla que habrá un héroe que viajará tras la búsqueda del semidiós Maui y juntos salvarán a la isla pacifica de un gran daño que se aproxima.

La película está basada en hechos reales que tomaron lugar hace 2000 años. En esa época, los pobladores de la zona del Pacífico Sur, eran los mejores exploradores sobre la tierra. Utilizaban a las estrellas y a las corrientes para guiarse, y de esta manera, lograron algunas de los mayores hazañas de exploración y migración en la historia; sin embargo, luego se detuvieron por 1000 años y nadie sabe por qué. Es aquí donde Disney entra y da una explicación ficticia a lo que pudo haber pasado en ese lapso, creando la historia de Moana.



Moana es un filme que trata sobre la tradición, la cultura, familia, el descubrimiento personal, los obstáculos y cómo supéralos. Si alguna vez te has preguntado si estás sobre el camino correcto, vas a identificarte bastante con la película.

Hay muchas razones para amar Moana. Para comenzar, su animación es preciosa. Desde un principio quedé fascinada con la animación del mar. También me gusto la combinación de estilos que se utilizó. Gran parte de la película fue animada en 3D, pero los tatuajes de Maui fueron animados en 2D, dándole un toque nostálgico a las imágenes, haciendo alusión al carácter clásico de Disney.




Otro aspecto sobresaliente es el modo en que se manejó el tema de la muerte. Hay pérdida en la película, pero es manejada de una manera muy hermosa. Me hizo pensar en Tierra de Osos, ya que ahí también hay escenas con espíritus y transformación en animales (ya entenderán a lo que me refiero cuando la vean). El vínculo que tiene Moana con el personaje perdido en específico, fue lo que más me enganchó de toda la película

Por otro lado,me gusta mucho la evolución que está teniendo el papel de la mujer en las películas de Disney. Las princesas ya no dependen de un hombre que las salve -como sucedía con Blanca Nieves, Cenicienta, La Bella Durmiente. Ahora la figura de las princesas está teniendo un poder propio, como es el caso de Merida (Valiente).



En este filme no verás interés romántico alguno en la protagonista; el amor que tiene Moana es únicamente por su tierra, su gente y su familia. La única crítica que le podría hacer a la película es que la sentí un poco larga (1 hora y 57 minutos); en especial si el público son niños.

Fuera de eso, los animo a disfrutar de esta refrescante aventura que nos traen los creadores de Frozen y Zootopia. Por cierto, dicen que la canción Qué hay más allá -tema principal de la película- será el nuevo Le it go. ¡No se la pierdan! ¡Sólo en cines!




Ficha técnica


Dirección: Ron Clements, Don Hall
Producción: Osnat Shurer
Guión: Ron Clements, John Musker, Chris Williams, Don Hall, Pamela Ribon, Aaron Kandell, Jordan Kandell
Música: Mark Mancina, Lin-Manuel Miranda, Opetaia Foa´i
Montaje: Jeff Draheim
Reparto: Auli´i Cravalho, Dwayne Johnson, Rachel House, Temuera Morrison, Jemaine Clement, Nicole Scherzinger, Alan Tudyk
País: Estados Unidos
Año: 2016
Idioma: Inglés
Género: Animación, aventura, comedia
Duración: 113 minutos





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lunes, 21 de noviembre de 2016

Crueles intenciones y juegos sexuales en el siglo XVIII



Por: Alexiel Vidam

Me encantan las películas que destacan por sus personajes complejos, sus buenas actuaciones y su trama envolvente. Por eso me gusta tanto Las amistades peligrosas, película de Stephen Frears que repito con regularidad.

La historia, ambientada en el S. XVIII en Francia, está centrada en dos perversos y carismáticos personajes: La marquesa de Merteuil (Glenn Close) y el vizconde de Valmont (John Malkovich) son dos aristócratas sin escrúpulos que se vanaglorian destrozando la vida de los virtuosos (que tanto les repugnan). Ambos, cada uno por su cuenta, se ha colocado un reto personal: Merteuil desea vengarse de un antiguo amante, corrompiendo a su joven y virginal prometida, Cécile de Volanges (Uma Thurman); por su parte, Valmont, desea enamorar a la recatada y devota Madamme de Tourvel (Michelle Pfeiffer), quien, por cierto, se encuentra felizmente casada.


Para cumplir su objetivo, Merteuil solicita la ayuda de Valmont, quien le exige acostarse con él como recompensa. Merteuil accede al pedido, poniendo como condición -además de su ayuda- una prueba escrita de su amantazgo con Madamme de Tourvel. En medio de la maroma pasional, se ve involucrado también el caballero Danceny (Keanue Reves), quien está enamorado de Cécile de Volanges.

A través de esta telaraña de emoción y erotismo, somos testigos de la crueldad y astucia con que los dos protagonistas van enredando y destrozando a sus víctimas, sólo por la satisfacción de saborear el poder y de sentirse al margen de toda regla. De entre estos dos, se enfatiza además en el maquiavelismo de Merteuil, quien -por su condición de mujer- debe aprender a disfrazarse mejor, una desventaja que ella termina volviendo en ventaja, y que le sirve incluso para manipular al propio Valmont.


No hace falta enfatizar en que, si se trata de actuación, tenemos un cast de lujo. Si bien Malkovich y Close se la lucen al contar con los personajes más complejos y desarrollados, todos y cada uno de los actores están sumamente compenetrados con sus roles… inclusive el comúnmente inexpresivo Kenue Reves, quien aquí cuadra perfecto con el papel de galán cándido y modoso.

Por otra parte, la dirección de arte y vestuario, son altamente destacables, tomando en cuenta, además, que se trata de un filme de época. Me gusta bastante el juego de colores opacos y desteñidos, como transmitiendo una atmósfera antigua y “empolvada”, delatando incluso desde ahí, la hipocresía que envuelve a la sociedad planteada. También es bastante simbólica la forma en que abre y cierra la película, con un “rito de vestido y maquillaje” que pareciera revelar a dos caballeros a punto de enfrentarse, y luego, la caída de telón y punto final.


De las escenas, sin duda la mejor lograda me parece la de “no puedo evitarlo”, en que la brutalidad de Valmont revela un sentimiento mucho más profundo y sublime (no diré más para no spoilear).


Vale decir que esta película, basada en la novela homónima de Pierre Chordelos de Lactos, obtuvo varias nominaciones al Oscar: mejor película, mejor actriz principal (Glenn Close), mejor actriz de reparto (Michelle Pfeiffer), mejor guión adaptado, mejor vestuario y mejor dirección de arte. De ellos, sólo obtuvo tres (mejor guión adaptado, mejor vestuario y mejor dirección artística) causando polémica la derrota de Glenn Close frente a Jodie Foster y la no-nominación de John Malkovich, quien -según el público y la crítica- había sido uno de los mejores (opinión que, por cierto, yo comparto… #MalkovichDignidad). En 1999, partiendo de la misma novela se creó una adaptación adolescente llamada Cruel Intentions (Juegos sexuales en Latinoamérica), protagonizada por Sarah Michelle Gellar, Ryan Phillippe, Reese Witherspoon y Selma Blair.


Ficha técnica

Dirección: Stephen Frears
Producción: Hank Moonjean, Norma Heyman
Guión: Christopher Hampton
Música: George Fenton
Maquillaje: Peter Owen
Fotografía: Philippe Rouselot
Montaje: Mick Audsley
Escenografía: Gérard Viart
Vestuario: Nathalie Doux
Reparto: Glenn Close, John Malkovich, Michelle Pfeiffer, Uma Thurman, Keanu Reeves
País: Estados Unidos

domingo, 20 de noviembre de 2016

El resbalón cinematográfico de J.K. Rowling



Por: Alexiel Vidam

Fui a ver Animales fantásticos y dónde encontrarlos con bastante expectativa. No soy de los fans de Harry Potter que van al estreno en cosplay, pero sí le tengo mucho filin a la saga y me leí todititos los libros. Es un universo con el que he crecido y del que tengo excelentes recuerdos.

Lamentablemente, debo decir que la nueva película de este universo, no llenó mis expectativas. Y es una pena, porque Eddie Redmayne en el rol protagónico del primer guión cinematográfico de J.K. Rowling, resultaba una idea bastante prometedora; sin embargo, lo que rescato de ella no es ni la actuación de Redmayne (ni la de ninguno de los actores, a decir verdad), ni el guión de Rowling, sino la bien cuidada dirección de arte. No hace falta señalar que para este tipo de pelas hay que tener, por una parte, mucha imaginación, y por otra, mucho ingenio, pues se trata de construir todo un mundo fantástico -lo cual es un chambón- y, encima, hacerlo verosímil. Además, esta historia está ambientada en Estados Unidos durante los años 20, de modo que, visualmente, es un postrecito para los amantes de la estética vintage.



Más allá de eso, debo decir que la película me pareció mediocre, y aunque suene a herejía, el guión me pareció bastante flojo. No sé si es que Rowling ha perdido un poco la praxis durante estos años, o simplemente es que aún no se adapta a escribir para la pantalla grande (y culpa del director -David Yates- también por no guiarla); la cuestión es que la trama peca de sosa, lenta, carente de punto clímax que nos haga estallar de emoción. Lo mejor de su desarrollo fueron las travesuras del pequeño escarbato (el bicho ladrón de metales); él le metía un poco de agilidad a la historia y nos lograba arrancar alguna carcajada de rato en rato.



*ATENCIÓN A SPOILER*

Un punto que pudo haber convertido la historia en una de las tragedias más memorables del universo Harry Potter (hablando en el sentido dramático; es decir, en el buen sentido), es el hecho de haberse atrevido a matar a un niño. Y no de cualquier manera; sino que se trata del propio equipo de aurores aniquilando a un niño por “el bien mayor”. Este punto dota al argumento de una dosis de oscuridad y dramatismo que pudo haber sido la parte más rica del guión (y de toda la película)... pero no fue así, porque fue desaprovechado. Creedence (Ezra Miller) muere ante los ojos de todos sin pena ni gloria, porque aunque se trató de evitar su muerte, luego no se lloró una sola lágrima por él… y de hecho la vida continúa como siempre: Propertina (Katherine Waterson) recupera su chamba de aurora (sí… junto a esos aurores que mataron a Creedence… a quien supuestamente, ella apreciaba mucho), Newt seguirá viajando, los humanos se olvidarán de todo (previo hechizo desmemorizador)... etc.



Otro punto excesivamente frustrante, fue la pésima construcción del personaje de Grindenwald (interpretado por Collin Farrell y Johnny Depp en distintos momentos). Tengo entendido que éste podría desarrollarse más, pues se vienen cuatro secuelas, pero aun así, por ser EL MALO PRINCIPAL, debió tener una aparición mucho más imponente… o para tal caso, no aparecer, sino mandar a un lacayo, como lo hacía Voldemort. Por el contrario, Grindelwald pelea un ratito y es vencido en dos patadas. Terriblemente decepcionante.

*FIN DEL SPOILER*

Cambiando de topic, las interpretaciones no me sorprendieron en lo absoluto. De hecho, sentí que Eddie Redmayne estaba repitiendo su papel de Einar Wegner en La Chica Danesa (antes de convertirse en la chica danesa… claro está): timidón, pavo, torpe, inteligente, nerd… sólo que, ya no es un transexual ni un genio de la física (como en La teoría del todo)… es un mago al que echaron de Hogwarts, al que se le escapan las mascotas con una facilidad espeluznante, y para colmo, hace destrozo y medio por donde pasa olvidando -además- desmemoriar a la gente después.



Anyway… les recomiendo que si van a verla de todas formas, vayan con el chip de que será por el filin que le tienen al universo en general, y con la esperanza de que las secuelas sean mejores, porque, desde mi perspectiva, como película en sí, Animales fantásticos y dónde encontrarlos, tiene muy poco que ofrecer.




Ficha técnica


Dirección: David Yates
Producción: David Heyman, Steve Kloves, J. K. Rowling, Lionel Wigram
Idea original: J.K. Rowling (de su libro Animales fantásticos y dónde encontrarlos)
Guión: J. K. Rowling
Reparto: Eddie Redmayne, Katherine Waterston, Alison Sudol, Dan Fogler, Ezra Miller, Colin Farrell, Johnny Depp
Países: Reino Unido, Estados Unidos
Idioma: Inglés
Año: 2016
Género: Fantasía, aventura
Duración: 133 minutos





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