lunes, 21 de enero de 2019

“El Protegido”: un superhéroe real



Por: Nicole Giuffra

En el año 2000, había pocas películas de superhéroes: X-Men recién asomaba sus narices a la pantalla grande y el taquillazo de Sam Raimi con Spiderman llegaría recién dos años más tarde. En ese entonces, pensar en súper-trajes desarmables de acero y tecnología de punta en armas (que generan explosiones equivalentes a una bomba atómica) era inconcebible. Así que, para recordar una buena película de superhéroes en la que no explote todo, te traemos una pequeña reseña de El Protegido.

*Cuidado con los spoilers, acabas de entrar a un campo minado.*



El Protegido es la primera película de lo que luego sería la trilogía del director M. Night Shyamalan (el genio detrás de Sexto Sentido). La historia relata la historia de David (Bruce Willis), un guardia de seguridad que sobrevive misteriosamente a un accidente de tren que resultó letal para el resto de los pasajeros.

Este extraño suceso llama la atención de Elijah Price/Mr. Glass (Samuel L. Jackson), quien se obsesiona con probarle su teoría a David: es un superhombre, alguien que no puede ser dañado, que no puede enfermarse, invencible. Elijah sufre de una enfermedad a los huesos que los hace increíblemente frágiles; a partir de esto, cree que existe alguien que exactamente opuesto a él; es decir, por encima del promedio.


En la época actual, en la que vemos un desarrollo creciente de las películas de superhéroes, es tentador ver similitudes básicas –a pesar de que El Protegido sea muy diferente a Marvel. Estas similitudes, son características que se repiten en todas las historias: un protagonista encubierto con una fuerza sobrehumana que se enfrenta con un villano intrigante, criminal y demente.

El personaje del héroe, un ciudadano promedio llamado David, se presenta reacio a aceptar sus poderes y usarlos para la protección cívica, para finalmente superar a su enemigo. Recibimos pistas del origen de ambos personajes en modo de flashback y ambos son interpretados por estrellas de Hollywood: un modelo de éxito de taquilla.

Contrariamente a lo que las coincidencias anteriores puedan mostrarnos, El Protegido es la antítesis exacta del estilo de Marvel y DC. En primer lugar, dura sólo un poco más de 100 minutos y su reparto no se extiende más allá de los cuatro actores centrales. Nada explota, choca o se dispara de principio a fin.

No hay gritos ni una banda sonora ensordecedora; es más, ésta es casi silenciosa en largos espacios de tiempo. La cinta está editada con un nivel de paciencia épico para lograr un realismo cotidiano, no recurre a la herramienta del CGI llamativo ni una sola vez.


En segundo lugar, se podría mencionar que el actual exceso de adaptaciones cinematográficas de cómics ha dado origen a algunas películas decentes y otras terribles, pero ninguna llega a compararse con la atmósfera de El Protegido

Las primeras, nos muestran a héroes y villanos indestructibles lanzándose unos a otros de un lado al otro de la pantalla, a través de paredes de ladrillos o cayendo de rascacielos con un par de rasguños y nada más; sin embargo, el nivel de peligro no es proporcional al de violencia, pues permanece siempre en cero.

El último encuentro en esta cinta no incluye edificios cayendo o golpes por doquier; en cambio vemos, a David derrotar a su enemigo presentándolo a las autoridades, después de un descubrimiento que lo estremece, ya que entiende la gravedad de su obsesión.


En última instancia, los personajes que hacen de villanos en los típicos filmes de superhéroes suelen usar expresiones físicas para desconcertar al público; Mr. Glass hace todo lo contrario y logra el mismo fin: su personaje es completamente no demostrativo, lo que transmite una calma perturbadora.

La escena en la que sabotea repetidamente los intentos de un empleado de sacarlo de la tienda de cómics es la demostración más efectiva de rabia no direccionada, incluso más que los extravagantes actos de terrorismo realizados por sus sucesores de pantalla.


El personaje de Elijah, a quien llaman Glass, se ve muchas veces reflejado en diferentes elementos cristalinos como pantallas de televisión o espejos. Esto puede representar una constante introspección, tomando en cuenta su constante búsqueda de una razón de ser, algo que la extrema fragilidad de su cuerpo.

Al haber pasado la mayor parte de su vida en clínicas, encuentra la respuesta leyendo cómics; éstos le presentan la dualidad de superhéroe/villano: dos opuestos que crean un equilibrio que da sentido al universo; uno de ellos en su plena individualidad no tiene valor alguno, sólo puede existir si existe el otro.

Es por este motivo que Elijah desarrolla una extraña obsesión por encontrar al héroe invencible que daría validación al personaje que él representa, el villano Mr. Glass.



Esta no es una película de superhéroes para un público infantil, y M. Night Shyamalan lo deja bastante claro en el momento en que da a Samuel L. Jackson su único momento de teatralidad: la reprensión de un cliente con la intención de comprar una ilustración edición limitada para su hijo de cuatro años. 

Elijah es un comerciante de arte de cómics, vive aislado casi de todo el mundo, amargado; habla siempre murmurando y el único momento en que se agita (de todo el film) es cuando sucede lo antes mencionado, y funciona como una buena metáfora de cómo la película quiere tratar a su público.


Por otra parte, este filme va, desde final hacia el principio, dejando pequeñas pistas. No se cuenta la historia de cómo David aprende a usar sus poderes, más bien siembra la duda de si realmente existen esos poderes en lo absoluto.

Además, se puede distinguir el énfasis en la parte humana del superhéroe; el misterio puede guiar la cinta, pero el tono es más cercano a un drama alrededor del personaje de David. Este héroe pelea con super-villanos que amenazan con destruir el mundo; se enfrenta a cosas más fáciles de reconocer: la melancolía en la que se encuentra cautivo, el creciente distanciamiento con su esposa o el fracaso como el padre que su hijo necesita.

David no solamente descubre sus nuevas habilidades, también busca a través de salvar a los demás, salvarse a sí mismo. David es un hombre roto, con una familia rota; él no es un superhéroe que vino a salvar el mundo, debe salvar su mundo primero.



El Protegido puede ser un marginado de los gigantes de taquilla de hoy, pero no existe duda alguna de que la cinta de M. Night Shyamalan es una película de superhéroes en el sentido más fiel que puede existir. Un ejemplo de esto se da cuando nos regala una imagen que se desliza suavemente por los pasillos de las tiendas de cómics e ilustraciones vintage, que muestra una genuina pasión por la forma original, la semilla del cómic en sí. ¡Un clásico imperdible!



Ficha técnica


Dirección: M. Night Shyamalan
Producción: M. Night Shyamalan, Barry Mendel, Sam Mercer
Guión: M. Night Shyamalan
Música: James Newton Howard
Fotografía: Eduardo Serra
Montaje: Dylan Tichenor
Reparto: Bruce Willis, Samuel L. Jackson, Robin Wright Penn, Spencer Treat Clark
País: Estados Unidos
Idioma: Inglés
Año: 2000
Género: Suspenso, drama, superhéroes

viernes, 11 de enero de 2019

Lo que nos dejó el 2018 – Lo mejor del año que pasó



Por: Nicole Giuffra

Aunque un poco tarde, tenía que traerles este ranking. El 2018 se pasó volando y si -como yo- nunca empezaron la dieta, la vida saludable, el libro que lleva años empolvándose en el estante o abrieron su cuenta de ahorros, felizmente el 2019 nos trae una nueva oportunidad, perfecta para que fallemos de nuevo en todo.

Este 2018, como todos los años, nos ha traído tanto muy buenas películas como desastres a gran escala, pero me concentraré en el primer aspecto -para comenzar el año con optimismo- y les presentaré una lista personal (a veces demasiado) de los mejores estrenos del 2018 en nuestro querido y desastroso país.

Vale agregar que al ser una lista “personal”, se aceptan comentarios, discrepancias y, si quieres agregar un título más a la lista, bienvenido sea. Sin más preámbulo, aquí les va:

Puesto 10: Avengers: Infinity War / Vengadores: Infinity War



  
Infinity War junta en un mismo universo a los superhéroes de Marvel enfrentando a un enemigo en común: Thanos, un genocida intergaláctico. El punto interesante es que realmente llegas a compadecer al villano, por su solitario fin y los sacrificios hechos; quien diga que no salió de la sala de cine un poco confundido con sus emociones, miente (además, luego de la descarga de adrenalina de la magnitud que nos trae el film, uno lleva las emociones a flor de piel).

Se distingue por su giro poco habitual en el argumento y un final inesperado. Los hermanos Russo presentan este experimento sin precedentes con más de un acierto. Siendo pionera en su tipo, esta película es un crossover nunca antes visto en estas dimensiones.

El resultado es un espectáculo monumentalmente atractivo, con piezas que no terminan de encajar a la perfección, pero las diferentes combinaciones de personajes y situaciones aunque puedan parecer desordenadas ha complacido a todos los fans y nos mantienen con el corazón en la garganta durante todo el film.

Puesto 9: A Quiet Place / Un lugar en Silencio


Las películas de terror son malas, tenemos que admitirlo, es muy extraño que una alcance a marcarnos; suelen ser creaciones sin inventiva y normalmente sobrecargadas de picos de emoción sin sentido. Por el contrario, A quiet place es una sorpresa muy grata, que en lugar de recurrir al típico “bu”, nos mantiene alertas en una angustia continua.

Dirigida por John Krasinski y protagonizada por él mismo y su esposa en la vida real (Emily Blunt), A uiet place nos muestra a una familia acosada por unos extraños monstruos que se guían por el sonido.

La película tiene guiños de War of the Worlds de Spielberg por la presencia de un futuro post-apocalíptico invadido por alienígenas; sin embargo, Krasinski se aleja del morbo de la sangre y destrucción que ésta y muchas otras películas de suspenso usan como elemento principal.

El director, con poca trayectoria pero evidente talento, marca la cinta con un estilo propio interesante, ahorrándose efectos visuales estrafalarios para poner atención en aspectos que acompañen a una tensión psicológica que nos hace sufrir con agrado. El temor del espectador viene de la mano del silencio insoportable, creándose un sentido de pertenencia entre film-espectador.

Puesto 8: Deadpool 2




Ryan Reynolds conquista la pantalla nuevamente con la hilarante secuela del antihéroe favorito del público. A este punto parecería que no son sus dotes actorales, sino su carisma natural el que nos hace enamorarnos una y otra vez del cínico personaje enmascarado que protagoniza esta film de comedia no apta para menores de edad.

Con tantas películas de superhéroes que llenan la cartelera de Hollywood, necesitamos un escape, alguien que nos acompañe a burlarnos de estos personajes que no tienen nada más importante en su vida que salvar al mundo. Deadpool da un aire conocido, más humano, con el que podemos empatizar. 

La belleza de la cinta es que –a diferencia de los forzados intentos de la mayoría- no pretende ser políticamente correcta, no le interesa quedar bien o no pisar en falso: Deadpool 2 es increíblemente atrevida, irrespetuosa y no tiene miedo de cruzar los límites (cosa que deja bien en claro cada vez que el personaje rompe la cuarta pared para dirigirse al público).

La conexión que se crea con el público es inigualable, con gags que te hacen soltar carcajadas y continuas referencias a la cultura pop que la hacen un imprescindible del 2018. Cierto, queda prohibido perderse las escenas post-créditos.

Puesto 7: Bohemian Rhapsody / Bohemian Rhapsody: La historia de Freddy Mercury




Esta cinta tuvo muchos baches en su realización y se llegó a poner en duda si llegaría a tener éxito (tanto así que nos tomó por sorpresa, arrasando todo a su paso y dando a conocer a nuevas generaciones que existe música más allá de la de Maluma).

La biopic de Freddie Mercury, líder de Queen, tuvo una enorme acogida por parte de los fans y no tan fans, volviéndose un fenómeno cultural que llevó a la canción Bohemian Rhapsody a los primeros puestos de Spotify (ahora esa lista tiene un poco más de sentido y ya no preocupa tanto el futuro de la humanidad).

El concepto de nostalgia es tal vez lo que pone a esta película cerca de nuestros corazones, pero, definitivamente no lo habría podido hacer sin la extraordinaria performance de Rami Malek, quien logra meterse en la piel del personaje tanto a nivel de mostrar una energía casi abrumadora, al mismo tiempo que una vulnerabilidad propia de un ser humano que carga en los hombros su propia leyenda.

Rami Malek encarna a un Freddie Mercury que vive en una constante lucha por encontrar su lugar en el mundo, identificarse en un espacio que tenga sentido para él, esto lo busca en el amor de Mary, el éxito que tiene como banda, su familia y por último las libertades sexuales que encuentra en la cultura LGTB.

Puesto 6: Isle of Dogs / Isla de perros




Es posible que Wes Anderson lleve al límite de la obsesión el cuidado de los elementos estéticos en cada una de sus películas y esto se ve en los resultados: Isla de perros no es la excepción.

El director usa todas las herramientas a su alcance para llevar el stop-motion a otro nivel, y lo logra majestuosamente: hasta los pequeños gestos de nuestros nuevos amigos peludos son una obra de arte, sin mencionar la exquisita puesta en escena, de una precisión casi matemática.

En mi opinión, la cinta no recibió la atención que su calidad merecía, tanto por la historia como por los detalles que la transforman en un deleite visual (dirección de arte y fotografía de 10 puntos).

Isla de perros se desenvuelve en un futuro distópico en que los perros deben ser separados de los humanos y mandados a una isla, por un virus del que son portadores. 

Atari, un niño muy cercano a su mascota, va en rescate de su compañero perruno. Wes Anderson exprime lo mejor de la cultura asiática para crear lenguajes nuevos y poco conocidos a la vista, que funcionan –como muy pocas películas animadas- para un público adulto y más exigente.

Puesto 5: A Star is Born / Nace una Estrella




Recuerdo que Lady Gaga contaba en un par de entrevistas que su sueño siempre fue ser actriz antes que cantante, y me  sorprende la extraña precisión del título de la película con la magnífica interpretación que da en su primera incursión en el cine, dejando, tanto al público como a críticos, con la boca abierta.

Ha nacido una estrella cuenta cómo Ally (una Lady Gaga genuina, lejos de los kilos de maquillaje y las capas de vestuario que la hicieron un ícono de la cultura pop) llega a Hollywood, decidida a explotar su talento como cantante. Es ahí que conoce a Jackson (Bradley Cooper), una ex estrella que ha caído en diferentes vicios, que ve en ella un proyecto esperanzador.

Para un remake no está nada mal, pero en realidad aquello que nos hace seguir con ilusión esta historia es la intensa química entre los personajes principales –aunque a veces se abuse de las escenas románticas- y la credibilidad de Gaga como una chica sencilla dando sus primeros pasos a la fama.

Con esta cinta, la artista ha dejado muy en claro que detrás de toda la extravagancia con la que la identificamos en su “personaje” de cantante, existe un ser humano sensible y genuinamente talentoso.

Puesto 4: Lady Bird




Lady Bird es una película dirigida por Greta Gerwig sobre Greta Gerwig. Incursionar por primera vez en la pantalla grande como directora con una película de rasgos visiblemente autobiográficos suena bastante arriesgado, pero quizás es el elemento de catarsis personal aquello que le da originalidad a la cinta. Gerwig desarrolla humor y sensibilidad en la conflictiva relación entre una madre y su hija adolescente.

Christine (Saoirse Ronan), autoidentificada con el nombre de Lady Bird, lucha contra su fiera, sobreprotectoramente amorosa, y crítica madre. La cinta, ubicada en Sacramento en el 2002, es una mirada sensible y realista a las relaciones que nos moldean, las creencias que nos definen y la incomparable calidez que nos da el lugar que llamamos hogar.

Lady Bird representa a la incoherencia y contradicciones que dictan el camino de los adolescentes, entre una confianza increíble e inseguridades potentes; rebelde pero crítica hacia los demás, la protagonista nos muestra la dificultad que se presenta al momento de madurar y tratar de ser la mejor versión de uno mismo.

Puesto 3: Three Billboards Outside Ebbing, Missouri / Tres anuncios por un crimen




Dirigida por Martin McDonagh, Tres anuncios en las afueras relata la historia de Mildred Hayes (Frances McDormand), una madre que se enfrenta a la policía del pueblo donde vive, por no mostrar intenciones de resolver el caso de su hija, violada y asesinada. A pesar de ser una historia desgarradora, tiene rasgos de comedia negra ingeniosamente elaborada, que crea un equilibrio entre el drama y el humor.

Esta cinta es de esas que te enganchan desde el primer instante y no deja de sorprenderte a lo largo de la trama. Presenta un guión memorable y una interpretación de McDormand que es de verdad insuperable (no fue la ganadora del Óscar a mejor actriz por nada).

Por el tema se podría decir que es un thriller o drama, pero la cinta tiene muchos matices, con un estilo western que le da un toque original y -aunque la protagonista sea la madre en búsqueda de justicia- los personajes que la rodean resultan igualmente ingeniosos e intensos en su actuar y expresarse.

Martin McDonagh utiliza la violencia y el morbo para captar la atención del público, con escenas fuertes que representan la inevitable locura grotesca del ser humano, pero sin perder su talento como guionista y director, creando personajes y diálogos inolvidables.

Puesto 2: The Shape of Water / La Forma del Agua




Dramas históricos y personajes mitológicos o fantásticos, dos conceptos difíciles de alinear; sin embargo, no hay nadie que pueda sacarlo adelante mejor que Guillermo del Toro. Desde el Laberinto del Fauno lo tuvimos bajo mira y no nos defraudó con esta cinta donde un nuevo personaje femenino se enfrenta a todo y a todos para defender lo que cree justo; una Elisa (Sally Hawkins) que no tiene miedo de enfrentar al hombre que representa al “dictador” en su sistema. 

Podemos ver una estructura de personajes que se repiten, pero con elementos novedosos que envolverían a cualquiera en la magia de esta historia.

Del Toro, con su increíble talento, nos llega a convencer incluso de que una trabajadora de limpieza muda con tendencias zoofílicas, puede ser la perfecta protagonista de una historia de amor inolvidable.

Ganadora del Óscar a mejor película, esta cinta nos comparte su magia y nos deja ser parte de ella, con escenas bajo el agua que nos quitan el aliento y una narrativa que nos deja gozar más de una historia.

Puesto 1: Call Me by your Name / Llámame por tu nombre




Suave, intensa y simplemente deliciosa. La cinta de Luca Guadagnino nos traslada a la Italia de los ochenta, a un verano apasionante en el descubrimiento sexual de Elio (Timothée Chalamet). Call me by your name tiene una premisa simple: Elio pasa el verano en el norte de Italia con su familia; su padre invita a casa a un universitario que está culminando su doctorado en las culturas griega y romana, y por supuesto, se enamoran.

No es la historia lo que despierta tus sentidos, sino un guión sumamente pensado en transformar la cinta en un viaje personal e íntimo con uno mismo; tanto así que el final te deja destrozado… pero no te arrepientes de nada.

Una mirada a un amor real, al fluir de la sexualidad sin normas o juicios: tal vez lo más cercano a la naturaleza misma del ser humano. Es por esto que la incertidumbre que Guadagnino crea antes del primer encuentro de Elio y Oliver nos lleva a sentir una desesperación insoportable y casi física de que el deseo se concrete en algo carnal; sentimiento que crea una reminiscencia propia a los momentos más desesperantes de la vida.


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